¿Está bien besar a tus hijos en la boca?

¿Está bien besar a tus hijos en la boca?

Besar a hijos en la boca Aunque para muchos papás se trata de una simple muestra de afecto, la psicóloga infantil Charlotte Reznick advierte que al ser la boca una zona erógena puede ser estimulada con un beso, lo que podría generar confusión en los niños. Besar a hijos en la boca Autora del libro El poder de la imaginación de tu hijo: cómo transformar el estrés y la ansiedad en éxito y felicidad, Reznick señala que los niños pueden asociar los besos en la boca con un aspecto sexual o romántico, como ve que ocurre entre sus padres, y después preguntarse qué significa que sus papás hagan lo mismo con él. Para la psicóloga Sally-Anne McCormack, en cambio, pensar que un beso en la boca puede confundir a un niño es como creer que el bebé podría desconcertarse por el hecho de ser amamantado, y niega que esto pueda llegar a suceder. Besar a hijos en la boca Lee también Un niño tiene derecho a no dar besos ni abrazos si no quiere. ¿Qué dice Xóchitl González, Directora de Psicología para Niños? Antes de discutir si los niños podrían confundirse sexualmente por ser la boca una zona erógena. Incluso antes de considerar la posibilidad de que haya una transmisión de bacterias, yo analizaría la situación desde un punto de

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¿Qué es el método Montessori y por qué es tan famoso?

¿Qué es el método Montessori y por qué es tan famoso?

Montessori Todos sabemos que existe un método conocido como “Montessori”, y que hay escuelas que lo adoptan en menor o mayor medida. Sin embargo, pocos saben realmente en qué consiste y por qué podría ser una buena opción en la educación de los hijos. Para que conozcas un poco más sobre esta filosofía, te compartimos estos once puntos esenciales, de acuerdo con una mamá Montessori.    1. Se basa en las enseñanzas de María Montessori (1870-1952) Médica, profesora, filósofa y antropóloga, tenía una visión claramente progresista sobre la infancia, lo que la hace destacar como una mujer adelantada a su tiempo. Por lo mismo, sus libros siguen vigentes y tienen una gran relevancia hasta nuestros días. Si quieres leer algo sobre ella, aquí puedes descargar El niño: el secreto de la infancia, una buena lectura para empezar a conocer su filosofía. 2. Parte de respetar el ritmo de aprendizaje y desarrollo de cada niño De acuerdo con la filosofía Montessori, cada niño tiene diferentes necesidades y habilidades, independientemente de su edad. Los maestros y papás Montessori estudian la teoría del desarrollo infantil (por ejemplo, períodos sensibles) y se aseguran de que en casa o en el aula existan actividades y expectativas acordes a su nivel de desarrollo. 3. Hay mucha observación Para María Montessori, un niño tiene mucho que enseñarnos sobre los procesos

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Una mascota ayuda a los niños a expresar sus emociones

Una mascota ayuda a los niños a expresar sus emociones

Aunque ya se ha hablado mucho sobre los beneficios de que los niños tengan una mascota, un estudio realizado en la Universidad de Cambridge viene a sumar información importante a favor. Lo que se propuso el equipo de psicólogos y psiquiatras que participó en esta investigación fue entender el rol que juegan los animales domésticos en las emociones de los niños. De acuerdo con el investigador Matt Cassel, a pesar de que las mascotas representan un importante apoyo emocional para los niños, hasta ahora no se le había dado la debida importancia, pues suele reconocerse únicamente el papel que juegan como compañeros de juego. Para el estudio, los expertos analizaron un total de 100 familias con niños de entre dos y 12 años de edad, y por lo menos una mascota. La investigación revela que aquellos niños en alguna situación difícil en términos emocionales, como una enfermedad, el divorcio de sus padres o la muerte de un ser querido, acostumbran apoyarse de manera muy especial en sus mascotas para superar el dolor que sienten. “Los niños no solo recurren a sus mascotas para sentir apoyo y compañía cuando enfrentan alguna adversidad, sino que lo hacen incluso más de lo que recurren a sus hermanos, a pesar de saber que sus mascotas no entienden realmente lo que están diciendo”, señala el

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Dopamina, la sustancia de la felicidad que se activa al ayudar a otros

Dopamina, la sustancia de la felicidad que se activa al ayudar a otros

Dopamina sustancia de la felicidad ¿Qué sueles hacer cuando estás triste, para mejorar tu ánimo? ¿Intentas apapacharte comprando o comiendo algo que te gusta? ¿Buscas la compañía de algún amigo o familiar para contarle tus problemas? Estas son algunas de las acciones más comunes cuando se trata de superar el mal momento por el que podríamos estar pasando. La pregunta es, ¿son remedios eficaces? ¿Realmente te sientes mejor después de tomar estas medidas? Dopamina sustancia de la felicidad Para averiguar qué tan cierta era la idea de que consentirse uno mismo trae felicidad y bienestar emocional, la psicóloga Katherine Nelson, de la Universidad del Sur, en Tennessee, Estados Unidos, llevó a cabo una investigación con un grupo de científicos. El estudio reveló algo muy interesante: son las personas que constantemente se están preocupando por los demás –no solo por sí mismos–, las que alcanzan una mayor plenitud emocional. Dopamina sustancia de la felicidad Lee también Fomenta la generosidad en tus hijos El estudio se llevó a cabo de la siguiente manera: de un total de 473 voluntarios se formaron tres grupos. Los integrantes del primer grupo recibieron la instrucción de llevar a cabo una acción por el beneficio de alguien más; un acto producto de la generosidad que tuviera un impacto benéfico en otros, como tener un gesto amigable con

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Lo que hizo una mamá para que su hija se enamorara de los libros

Lo que hizo una mamá para que su hija se enamorara de los libros

Guadalupe Puig es una mamá a la que no le gustaba la idea de que su hija Margarita, de ocho años, se la pasara frente a la televisión o a cualquier otro aparato electrónico. Decidida a tomar medidas para evitarlo, se puso a pensar cómo podría despertar en su pequeña el gusto por los libros. Hasta que un día encontró la solución: crear un club de lectura con su pequeña y once compañeras del colegio. “Tendemos al facilismo, a prenderles la tele, a que no ‘molesten’ –dice Guadalupe, quien vive, con Margarita, en la provincia de Tucumán, en Argentina–. Subestimamos a nuestros niños. Y también somos responsables de eso. Hay que ponerse las pilas y reaccionar. No todo es culpa del medio. Yo me canso de quejarme de todo. Esta vez decidí hacer algo”. Definió que las reuniones fueran dos veces al mes: los sábados, de 5:00 a 7:00 de la tarde. Elaboró un temario para que cada sesión tratara de algo distinto y empezó a hacer la selección de libros, incluyendo cuentos, fábulas y hasta poesía. También pensó que sería interesante ir juntas a visitar una librería. El propósito era hacer algo dinámico, con actividades que pudieran resultar divertidas a un grupo de niñas de ocho años. “A esa edad muchas veces la lectura las aburre, y hasta las

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Si la educación sexual vendiera tanto como el sexo

Si la educación sexual vendiera tanto como el sexo

 Educación sexual Ana Isabel Hernández Educación sexual Todos sabemos que el sexo vende. Si en un anuncio aparece un hombre o una mujer de cuerpo escultural y poca ropa, no hay duda de que llamará la atención de muchos, independientemente de cuál sea el producto que promueva.  Educación sexual Lo vemos también en series y películas, páginas de internet, redes sociales… donde hay sexo, hay adolescentes y adultos listos para consumir. Es enorme la cantidad de productos y servicios que se valen del sexo para vender. En la contraparte, la educación sexual tiene pocos consumidores. El propio término “educación sexual” suele resultar aburrido para niños y adolescentes. “¿Qué me van a decir (en un taller, curso, libro o página formal) que no sepa ya?”. “¿Qué puedo aprender que no lo haya visto ya en videos o platicado con mis amigos?”. “Seguro es otra plática como las de la escuela donde solo te prohiben cosas, ¡qué flojera!”. En el caso de los papás, la renuencia no suele ser tanto por apatía, sino por miedo: “¿Qué le van a decir a mi hijo?”. “Seguro le meterán ideas que le den tentación”. “Si yo no tuve educación sexual, ¿por qué mi hijo la va a necesitar?”. “Mejor que no sepa nada para que no haga nada”. “¿Y si le dicen que está bien

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