Padres respetuosos, hijos respetuosos

Padres respetuosos, hijos respetuosos

Lamentablemente, sigue siendo muy común encontrar papás que exigen a sus hijos comportarse de manera respetuosa sin poner ellos el ejemplo, pues lo hacen mediante distintos tipos de agresiones, como gritos, insultos y hasta golpes. Por eso nunca está de más insistir en que la verdadera educación no debe descansar en castigos ni amenazas (esto no significa que no sea necesario poner límites, pero hay que hacerlo sin agredir a nuestros hijos), sino en desarrollar habilidades como la empatía y el entendimiento. Sin duda, cuando los papás controlan sus emociones y se abstienen de traspasar esa línea del respeto por sus hijos, obtienen mejores resultados. Sin embargo, sabemos que seguir estos lineamientos no siempre es fácil, así que te damos algunas recomendaciones que podrían servirte mucho: 1. Escúchalos con atención Cuando tu hijo tenga un comportamiento inapropiado intenta entender sus motivos antes de juzgarlo. Casi siempre, cuando estamos frente a este tipo de situaciones con nuestros hijos, lo que hacemos es ir directamente al regaño, sin darnos cuenta de que el niño solo desea llamar nuestra atención y ser escuchado. Por lo general, un niño es irrespetuoso cuando se siente agredido. Por eso, si lo escuchas, lo que haces es demostrarle respeto y dar pie a que responda con la misma actitud. 2. Trata de entenderlo Siempre va a ser

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Nada sirve si no somos consistentes

Nada sirve si no somos consistentes

Por Patricia de la Fuente Ante la gran responsabilidad de educar a los hijos, los papás suelen recurrir a diversas herramientas de educación o disciplina, pero no siempre le dan la importancia debida a un aspecto que en realidad debe ser entendido como algo fundamental: la consistencia. Ser consistentes significa que debemos mantenernos en una misma línea en lo que decimos, hacemos y transmitimos a nuestros hijos. Nuestro comportamiento y acciones será la imagen que proyectamos hacia ellos y se reflejará en la percepción que tengan de nosotros. Somos consistentes en la medida en que somos estables y congruentes, de esta forma crecerá la confianza que los niños tienen en nosotros. Por lo anterior, es importantísimo tomar en cuenta que: En cualquier disciplina se necesita consistencia. La mejor herramienta de educación para un niño es el ejemplo. Debemos recordar que durante los primeros años de vida, los niños aprenden de lo que observan y escuchan, suelen imitar nuestras conductas, palabras y actitudes. De ahí la importancia del ejemplo para ser coherentes entre lo que decimos, hacemos y lo que le estamos pidiendo a nuestros hijos que hagan. En ese sentido, ser padres es también una oportunidad para crecer como personas, buscar mejorar en nuestra calidad humana para convertirnos en una referencia para nuestros pequeños, sin que esto signifique que repitan

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Si ganas tú, tu hijo pierde

Si ganas tú, tu hijo pierde

Suena feo, ¿verdad?  Pues no solo suena mal sino que es lo que ocurre cuando entramos en una lucha de poderes con nuestros hijos. ¿Cuándo hacemos esto? Cuando intentamos imponer que hagan algo: que recojan su cuarto, que hagan la tarea, que se estén quietos… profundicemos un poco en lo que significa esta lucha de poderes ¿Cómo nos hace sentir? Cansados/as, hartos/as, frustrados/as, desesperados/as, impotentes, enojados/as… ¿Cuál es nuestro objetivo cuando lo hacemos?  Conseguir que mi hijo/a haga lo que le pido a toda costa. Empiezo pidiéndoselo tranquilamente y elevo el tono si no hace caso, hasta que termino con una amenaza o un castigo. El objetivo es salirme con la mía. Tengo que ganar porque si no lo consigo significa que no sé controlar a mi hijo y estoy dejando que se salga con la suya, es decir, significa que no lo estoy educando bien. ¿Cómo se siente tu hijo/a cuando lo haces?  En inferioridad de condiciones, resentido/a, resignado/a, enojado/a, con ganas de vengarse, alejado/a de ti emocionalmente. ¿Crees que se siente enormemente agradecido/a contigo por haberle enseñado algo a la fuerza? ¿Crees que se siente más motivado/a para superarse y hacer las cosas de un modo mejor? ¿Crees que se siente querido/a mientras le haces pagar por lo que no hace bien? Con todo esto, creo que podemos

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Acuerdos entre papás: clave para educar a los hijos

Acuerdos entre papás: clave para educar a los hijos

Si tú y tu pareja tienen pequeñas diferencias a la hora de disciplinar a sus hijos, no tienen mucho de qué preocuparse, pues los niños saben adaptarse a ello. Por ejemplo, un niño puede tener claro que mamá se molestará si le contesta de mala manera, mientras que papá se pondrá furioso si derrama una bebida sobre la mesa. Sin embargo, algunos investigadores indican que los niños cuyos padres tienen estilos de crianza muy distintos están más propensos a presentar problemas de comportamiento. Si papá lo permite todo, por ejemplo, y mamá es muy estricta, lo más probable es que los hijos terminen confundidos. Obviamente, no hay que esperar que tú y tu pareja piensen y actúen exactamente de la misma manera, pero sí es muy importante evitar una guerra de poder entre ustedes. Por eso, te sugerimos tomar en cuenta las siguientes recomendaciones en lo que se refiere a la disciplina de tus hijos: Es importante que hablen sobre cómo los disciplinaban a ustedes sus padres cuando eran niños. Esto no significa que deban replicar esos estilos (nuestros hijos viven en una realidad muy diferente a la que existía cuando nosotros éramos pequeños), pero sí le ayudará a conocer mejor sus puntos de vista respecto a la crianza. Cuando cuestiones a tu pareja sobre su forma de disciplinar, asegúrate de

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Disciplinar no es sinónimo de atemorizar

Disciplinar no es sinónimo de atemorizar

Algunos papás creen que disciplina solo tiene que ver con la imposición de reglas y límites severos; es decir, con establecer un orden casi militar. Otros creen que eso de controlar con la pura mirada es de la época de nuestros abuelos, no de nuestros hijos y que, por supuesto, sería absurdo querer que así sigan funcionando las cosas en la actualidad. La realidad es que la disciplina es la base del éxito, la autoestima, los valores y el tipo de adulto que nuestros niños serán. Una gran herramienta para ello es el libro ¿Cómo formar hijos emocionalmente sanos?, que puedes descargar aquí mismo.  La escritora Martha Alicia Chávez define a la disciplina como “una misteriosa cara del amor”. Es cierto, a veces no es agradable ver la carita de tristeza de nuestro niño cuando le decimos “no”, ni tener que castigarles sus juguetes por no haber cumplido con sus tareas. Ciertamente, los papás no la tenemos fácil, pues ser disciplinado es una tarea de todos los días, es crear rutinas, esforzarse y dar lo mejor de uno mismo. Pero, papás, la disciplina es la mejor herramienta que podemos inculcar en nuestro hijo, y aquí algunas de las principales razones para creerlo: Ayuda a desarrollar la tolerancia a la frustración ¡Frustrarse es horrible! Es una mezcla entre enojo, ira, tristeza y

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