Protege a tu bebé cuidando tu salud emocional durante el embarazo

Protege a tu bebé cuidando tu salud emocional durante el embarazo

Cuando una mujer está a punto de traer al mundo a una nueva criatura siempre trata de cuidarse físicamente: se alimenta lo mejor posible, toma vitaminas y todo lo necesario para que el desarrollo del bebé sea óptimo, pero en ocasiones olvida aspectos que son igual de importantes. En la actualidad se han realizado estudios que comprueban que el bienestar físico de la madre es de tanta importancia como su salud emocional. La estabilidad mental y tener un embarazo libre de estrés, en el que las emociones sean en su mayoría positivas, se traduce en mejor desarrollo del bebé dentro y fuera del útero.  Muchas teorías recientes apuntan que los estados depresivos, la tristeza y el estrés pueden ser aprendidos desde el vientre materno. ¿Cómo afectan al bebé los sentimientos de la madre? Estos son algunos puntos que hay que tomar en cuenta durante la gestación, ya que pueden influir positiva o negativamente por el resto de su vida. 1. La depresión afecta el coeficiente intelectual del niño Aunque la placenta actúa como capa que protege al feto de diversas hormonas como el cortisol –la cual se produce tras un estado de estrés prolongado–, “si la madre se siente constantemente sometida a actividades que le causen estrés, tristeza, o si padece trastornos depresivos, el cortisol puede penetrar la placenta y

leer más

;

Cinco sencillos pasos para ayudar a tu hijo a manejar la frustración

Cinco sencillos pasos para ayudar a tu hijo a manejar la frustración

Antonio Ortuño La frustración es una de nuestras compañeras de viaje. Es un aspecto inseparable en la educación cotidiana de nuestros hijos e hijas. Cualquier día, en cualquier hogar, aparecen diferentes escenas donde la frustración es protagonista. La frustración es adaptativa. Es un recurso psicológico que tenemos los seres humanos para rediseñar la realidad. El cerebro continuamente nos invita a diseñar la realidad, a anticipar, a adelantarse. No le gustan las sorpresas, lo inesperado. Necesita controlar para sobrevivir. Pero claro, todo lo que planificamos, no se cumple. Un porcentaje de lo diseñado no encaja en la realidad. Aquí la frustración cumple su función. Nuestros hijos e hijas nacen sin conocer sus limitaciones ni sus posibilidades. No discriminan entre realidad y fantasía. Necesitan escenarios y condiciones para aprender a ajustar sus expectativas a la realidad que se van encontrando. Los padres y madres, aunque no queramos, frustramos a nuestros hijos e hijas. Otra cosa es cómo atendamos a esa frustración. Aquí van cinco puntos clave para el manejo de la frustración: Dar la bienvenida a la frustración: no te puedes frustrar porque tu hijo se frustra. Por lo menos, disimúlalo. Para  ayudar a gestionar la frustración a tus hijos, haces de modelo, por eso debes trabajar tus propias frustraciones previas. Te recomiendo que pienses que las reacciones de frustración son oportunidades para darle

leer más

;

Mujeres altamente sensibles… ¿te reconoces entre ellas?

Mujeres altamente sensibles… ¿te reconoces entre ellas?

Si eres una mujer altamente sensible, es muy probable que la maternidad intensifique aún más esa sensibilidad. Después de todo, los niños son inquietos y ruidosos por naturaleza, lo cual puede llegar a ser muy abrumador para ti, y hacer que el deseo de retirarte a un lugar tranquilo se vuelva urgente. Pero, por supuesto, apartarse no es algo que puedas hacer fácilmente cuando tienes hijos. En general, la paternidad significa tener muy poco tiempo a solas, aunque esto sea una circunstancia de vital importancia para las personas altamente sensibles (HSP, por sus siglas en inglés: high sensitive person), ya que necesitan recuperarse y recargar energía, después de haber estado expuestas a lo que ellas perciben, cotidianamente, como una sobrestimulación continua. Si te reconoces como una persona altamente sensible, es probable que también te sientas constantemente apurada, siempre con poco tiempo y mucho por hacer, lo que termina generándote ansiedad. Sientes tú misma el dolor que siente tu hijo, al igual que todas sus emociones, como si fuera una montaña rusa. Si no duermes bien, sientes que la falta de sueño podría destruirte. Con frecuencia te encuentras completamente agotada, física y emocionalmente. Tal gustaría encapsularte, encontrar tu propio capullo para sentirte protegida. Anhelas arrastrarte de nuevo a la cama, cobijarte y quedarte ahí indefinidamente. Lee también Reconoce la depresión ¡y

leer más

;

Tus palabras siempre dejan huella en tus hijos

Tus palabras siempre dejan huella en tus hijos

El hecho de que la voz de mamá sea la primera que escuchan los pequeños, incluso dentro del vientre, no es algo que se deba tomar a la ligera. Cuidado con lo que dices y cómo lo dices porque las palabras siempre dejan huella. La voz de la mamá activa en sus hijos una enorme cantidad de circuitos neuronales y, según un estudio realizado por la Universidad de Stanford, refuerza las conexiones entre esas regiones cerebrales cuando la oyen hablar, lo que no solo ayuda a desarrollar su inteligencia emocional y seguridad en sí mismo, sino que marca su capacidad para comunicarse en su entorno y encajar en él. Por eso cada palabra que le dices a tu pequeño es de vital importancia, ya que cada una, ya sea en una frase o individualmente, tendrá un impacto –para bien o para mal– en él que durará toda la vida. “El hecho de que sea la de la madre la primera voz que escuchan los niños (incluso antes de nacer), le da un significado y una fuerza muy especial. Además de ser la que más influencia ejerce sobre ellos, pues tiene la capacidad de activar algunas zonas del cerebro fundamentales para el desarrollo de sus emociones”, nos explica Xóchitl González Muñoz, directora de Psicología para Niños, un centro de atención psicológica

leer más

;

Hazlos felices siendo feliz

Hazlos felices siendo feliz

Merab Govea Como papás, casi siempre estamos pensando en infinidad de cosas para hacer de nuestros hijos personas competentes: clases de idiomas, actividades deportivas, educación artística… todo esto con el fin de prepararlos lo mejor posible para lo que venga el día de mañana. El compromiso que tenemos con nuestros hijos se refleja en su crecimiento personal, profesional y humano, sin embargo, si observamos bien el rompecabezas, la pieza más importante siempre vamos a ser nosotros, los papás. Sin nuestra energía, entrega y ganas, ellos difícilmente podrían salir adelante. Por eso resulta de gran importancia que cuidemos de nosotros mismos, y así poder estar en las mejores condiciones para ayudarlos a crecer sanos física y emocionalmente. Bajo esta perspectiva, te invito a que te hagas las siguientes preguntas: ¿estás cuidando bien de ti mismo? ¿De  tu cuerpo? ¿De tu salud?   Para disfrutar lo que hacemos y el tiempo que pasamos en familia, es necesario estar libres de estrés, ansiedad y preocupaciones. Si, como adultos, no procuramos nuestro propio bienestar, lo más probable es que terminemos irritándonos fácilmente, e influyamos negativamente en el ambiente de casa, específicamente con nuestros hijos. Por eso, si queremos estar ahí para ellos, primero debemos estar ahí para nosotros mismos. Muestra interés por ti Muchas personas creen erróneamente que ponerse en primer lugar es señal

leer más

;

Cómo puedo ser una mamá más paciente

Cómo puedo ser una mamá más paciente

Según las circunstancias que hayamos vivido a lo largo del día, a veces nos es más difícil que otras gestionar con serenidad algunas situaciones. ¿Por qué no siempre somos capaces de responder con calma? + Porque tenemos unos patrones de respuesta aprendidos que arrastramos desde nuestra infancia. + Porque a veces nos quedamos sin herramientas. + Porque tememos perder el control de la situación. + Porque responder de forma impulsiva y autoritaria parece tener un efecto mucho más inmediato sobre el niño, ya que el miedo redirige la conducta. + Porque a veces sentimos sed de venganza con respecto al niño, cuando nos hemos sentido dañados o atacados por él. + Porque nuestro entorno se encarga de hacernos creer que no estamos haciendo lo correcto. + Porque no somos conscientes de las necesidades de los niños. ¿Por qué las herramientas punitivas no son la mejor opción a largo plazo? Sin embargo, estas respuestas impulsivas y autoritarias no son efectivas en el largo plazo porque no enseñamos al niño a razonar. El niño aprende a obedecer, cierto, utilizando el miedo como herramienta de coacción. Esto, a medio y largo plazo traerá como consecuencia: Lee también Cómo no perder la paciencia con tus hijos Inseguridad Sentimiento de inferioridad Rebelión Ansiedad Conductas autoritarias y poco empáticas Extrema auto-exigencia Miedos Complejos Apatía Dependiendo del

leer más

;