No llenes su cuarto de juguetes, llena su memoria de recuerdos

No llenes su cuarto de juguetes, llena su memoria de recuerdos

Patricia de la Fuente Diversos estudios y experiencias han demostrado que los niños que crecen con limitantes durante su infancia son proclives a presentar determinados déficits a corto, mediano y largo plazo; es decir, secuelas que estarán presentes incluso en su vida adulta. Sin embargo, estos casos no solo se dan ante las carencias, sino frente a los excesos. Las experiencias que dejó la crianza autoritaria, predominante hace algunos años, llevó a las nuevas generaciones de papás y educadores a buscar modelos mucho más democráticos, en los que, como adultos, damos a los niños un papel mucho más activo que se refleja en darles mayor oportunidad para la toma de decisiones, por ejemplo. Sin embargo, es muy fácil caer en un extremo nada recomendable. Dentro de esta dinámica tratamos de compensar deficiencias en la crianza con regalos, buscando lo mejor para nuestro hijo y guiados por el anhelo de procurarle una infancia feliz, que generalmente relacionamos, en primer lugar, con el cumplimiento de sus deseos materiales: el juguete de moda, el gadget más moderno o el videojuego más anhelado. Quizá sin darnos cuenta, y en el afán de brindarles herramientas para que adquieran habilidades para etapas futuras, sumergimos a los niños en un mundo de excesos, tanto de actividades como de juguetes y dispositivos que pueden llegar a limitar su

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¿Qué es criar con apego y por qué es tan recomendable?

¿Qué es criar con apego y por qué es tan recomendable?

Por Marcela Mariangeli “Para ser un adulto independiente y seguro, debió de haber sido un bebé dependiente, apegado, sostenido; en pocas palabras, amado”. Sue Gerhardt. La llegada de Dante me encontró desde el día uno acompañada, tanto por la familia y amigos como por las redes sociales. No sabía de la existencia de tantos grupos sobre lactancia, crianza, porteo, movimiento libre, alimentación, ¡y tantas cosas más! Una noche, una amiga me sumó a un grupo de lactancia, y no entendía nada. Fue en el momento justo, cuando lo necesitaba. Empecé a leer, a informarme y aprender sobre este nuevo mundo que desconocía, que nadie me había contado. Leí sobre maternidad, dejando a un costado, por un tiempito, las novelas y libros que leía sobre mi profesión –soy psicóloga– para entrar en este mundo nuevo de crianza. Si bien trabajo con niños, en la maternidad se vive la práctica, y aprovechaba mi pasión por la lectura y mi curiosidad natural para informarme más y más. En este recorrido fui conociendo tribus de mamás, grandes aliadas de sostén, apoyo emocional y contención.  ​Dante tiene ya catorce meses y mi vida cambió. Me cuesta imaginar y recordar cómo era antes. Si bien retomé mi actividad laboral, deje de ser esa psicóloga fulltime que estaba todo el día en el consultorio. Tuve que organizarme

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¿A qué nos referimos cuando hablamos de hiperpaternidad?

¿A qué nos referimos cuando hablamos de hiperpaternidad?

Fragmento de la entrevista a Eva Millet, autora del libro Hiperpaternidad y del blog  educa2.info, publicada en www.abc.es. ¿Cuáles son las características generales de la hiperpaternidad? La hiperpaternidad es un tipo de crianza que consiste en estar encima del niño o la niña constantemente, atendiendo o anticipando cada uno de sus deseos. Suelen ser padres que se pasan media vida eligiendo colegio perfecto, las mejores extraescolares, el mayor número de experiencias, los últimos gadgets, juguetes, viajes, espectáculos, actividades lúdicas y entretenimientos varios. Hoy los niños están apuntados a cientos de actividades extraescolares. La frase de hoy que más se oye es “corre, que llegamos tarde”. Usted habla de la infancia como un campo de entrenamiento. Sí, deberíamos aligerar agendas. Lo que no puede ser es que un niño de kínder o primaria tenga todas las tardes de lunes a viernes ocupadas. Ahora tienen actividades incluso el fin de semana. Como dijo la escritora y pedagoga Josefina Aldecoa, el niño se convierte en un trabajador que llega al final del día agotado. ¿Esta corriente de educación es la continuación de la crianza con apego? Tiene que ver. Es otra forma de crianza muy intensiva, donde se busca un niño mejor, más seguro, con una educación emocional muy colocada… Y de acuerdo con que tienes que saber cuáles son tus sentimientos, pero

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10 cosas que un hijo varón necesita de su papá antes de los 10 años

10 cosas que un hijo varón necesita de su papá antes de los 10 años

Muchas veces hemos señalado que los niños no necesitan padres perfectos, sino ejemplares. ¿Y esto qué significa? Que haya congruencia entre lo que le piden (exigen) a sus hijos y el comportamiento que muestran frente a ellos. Esta vez, queremos compartir contigo este decálogo sobre lo que todo papá debería hacer con su hijo antes de los 10 años: No le compres todo lo que tú deseaste tener y te hizo falta de niño, mejor enséñale todo lo tú deseaste saber y que a ti te hizo falta aprender de niño. Abrázalo, llénalo de besos, caricias y juegos; no solo de palabras afectivas. Los niños también necesitan contacto físico, eso les da mucha fortaleza. Enséñale a ser suficientemente fuerte para nunca dejarse pisotear, suficientemente listo para saber reconocer cuando necesita ayuda y suficientemente valiente para pedirla. Hazle saber que aunque él no creció dentro de tu vientre, creció dentro de tu corazón. Enséñale que cuando se trata de amor, no se apresure, que espere por esa persona por la que no pueda vivir sin ella, como tú lo hiciste con su madre. Escúchalo y nunca dejes de preguntarle. Pregúntale cómo le fue en la escuela, cómo va con sus amigos, qué le preocupa. Escúchalo con toda la atención, apaga la tele y deja aparte el celular. Recuerda que tu hijo algún día será el

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Estrategias para que tu hijo no se convierta en la pesadilla de otros niños

Estrategias para que tu hijo no se convierta en la pesadilla de otros niños

Álvaro Bilbao Sois muchos los padres que me habéis escrito pidiendo que explique cómo podemos influir en nuestros hijos para que no se conviertan en los instigadores del acoso de otro niño. En este post, y dado que siempre me centro en niño pequeños, he querido cambiar la palabra acosador por abusón, porque normalmente no suele aparecer acoso como tal hasta los 7 u 8 años de edad. Sin embargo, también es cierto que los niños que acosan a los 7, 9 o 12 años de edad suelen dar señales de que les cuesta respetar los límites de otros niños con anterioridad. El hecho de que expreséis inquietud por este tema y leáis este post es uno de los factores más importantes de prevención;  distintos estudios señalan que la actitud de los padres puede favorecer o frenar comportamientos de acoso. Posiblemente muchos padres de niños que abusan no se molestarán en leer este tipo de artículos. He elaborado estás recomendaciones basándome en los datos de este interesante estudio que revisa más de 1.000 investigaciones realizadas sobre el acoso escolar. En el estudio se señala que muchos niños que acosan a otros niños, tienen baja autoestima, pocas habilidades sociales (les cuesta llegar a acuerdos, valorar el punto de vista del otro), han recibido una educación demasiado permisiva o falta de límites (en lo que al

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¿Mi hijo es hiperactivo o inquieto?

¿Mi hijo es hiperactivo o inquieto?

Con mucha frecuencia se lee (y se escucha hablar) de TDAH, es decir, del Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad. Sin embargo, es también muy frecuente encontrar papás que asumen que su hijo posee este trastorno, cuando la realidad es que solo se trata de un niño inquieto o que tiende a ser estar en constante movimiento. Por tal razón, es importante aclarar que se trata de dos situaciones distintas, y destacar estas diferencias para evitar confusiones. Diferencias entre ser inquieto y tener TDAH  1.Falta de concentración constante Se distraen constantemente. No pueden concentrarse en ningún momento, ya que su cerebro presta atención a todos los estímulos que recibe a la vez, por lo que se les dificulta sobremanera prestar atención a un solo tema. Un niño inquieto, en cambio, podrá prestar atención en determinados momentos, aunque en otros no lo haga. Esto también dependerá de la edad del niño, pues uno pequeño tendrá menores lapsos de atención que uno de más edad. Lee también ¿Existe o no el TDAH? 2.Impulsividad e hiperactividad Por otra parte, los niños con TDAH no pueden controlar su impulsividad y su necesidad de estar en constante movimiento. En cambio, un niño inquieto realizará algunas actividades que requieran desgaste energético pero luego se calmará para volver a comenzar. 3.Evaluación durante un cierto período Otra de las recomendaciones para poder diferenciar a

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