Sin duda, lo peor que tiene la crianza respetuosa es el hecho de ser tan malentendida. Hasta la fecha, a pesar de que parte de un principio incuestionable, como es el respeto por los hijos, es lamentable que siga estando tan desacreditada por muchos papás, presas de la desinformación. 

Y es que, para muchos, esta expresión equivale a ser demasiado permisivos y, según lo entienden, la principal causa de que las generaciones actuales estén mal educadas. 

Su conclusión es que los niños de hoy necesitan ser disciplinados bajo un sistema autoritario, basado en la imposición y el amedrentamiento.




Para empezar a corregir esta percepción equivocada, es fundamental hacer las siguientes aclaraciones:

  • La crianza respetuosa no es sinónimo de permisividad. Al igual que el método autoritario, parte del establecimiento de límites, pero lo hace a través de la comprensión de las necesidades del niño, no del sometimiento. Cuando se realiza correctamente, resulta mucho más efectiva, ya que los niños entienden por qué deben comportarse de tal manera y se convencen de que es lo mejor. En el caso contrario, los niños moldean su conducta a partir del miedo ante el castigo o la agresión.
  • Suponer que “los niños de antes” eran “mejores” que los de ahora es una percepción subjetiva, pues no existe ningún indicador que lo confirme. Además, todos tendemos a creer que el tiempo pasado fue mejor que el actual, ¿te has dado cuenta?
  • Muchos defensores del sistema autoritario parten del siguiente razonamiento equívoco: A) Antes era común que se recurriera a la mano dura en la educación y los niños eran respetuosos. B) Ahora los papás son más permisivos y los niños son irrespetuosos. Conclusión: Los niños actuales necesitan gritos y golpes. El razonamiento es fallido por muchas razones. Entre las principales, no tomar en cuenta otros factores, como los cambios de rol en la mujer: cada vez hay más mamás que se ausentan de casa por incursionar en el ámbito laboral, algo que ha cambiado sustancialmente la dinámica familiar.
  • Existen muchas investigaciones que confirman las múltiples consecuencias que genera el método autoritario. Que alguien crea no haberse visto afectado por esta circunstancia no significa que sea cierto. Muchos de estos efectos pueden pasar inadvertidos por el afectado. Es muy común que así sea.

Otra de las circunstancias que operan en contra de la crianza respetuosa es la tradición. Además de las consabidas dificultades que tenemos todos para romper paradigmas, a muchos papás les resulta particularmente complicado aceptar que sus padres pudieron cometer errores (¿no es lo normal?) y que el método empleado para su educación sea más o menos defectuoso. Llama mucho la atención ver cómo los papás salen en defensa de sus propios padres, agradeciendo el hecho de haber recibido ese tipo de educación, al que le atribuyen ser “personas de bien”.

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El mensaje para esos papás orgullosos de la educación que recibieron va en este sentido: hoy, con toda la información que existe sobre crianza respetuosa e inteligencia emocional, gozan de una maravillosa oportunidad de trascender lo que hicieron sus padres. ¿No se trata de eso, a fin de cuentas, la evolución? 

Si aún no te has documentado sobre el tema, te invitamos a hacerlo. Una vez que entiendas bien de qué se trata, te darás cuenta de que puede llevar mucha armonía a tu hogar. Existe mucha información en internet. Aquí te dejamos solo una pequeña muestra: crianza respetuosa.

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