El lado positivo de los berrinches

El lado positivo de los berrinches

Cuando hablamos de los berrinches o rabietas en los niños, casi siempre es desde su aspecto negativo. Estamos acostumbrados a consultar información y buscar consejos para evitarlas, o bien, para saber cómo reaccionar ante ellas. Sin embargo, pocas veces nos preocupamos por entender las razones de fondo y, por lo tanto, no nos damos la oportunidad de saber que es necesario que nuestros hijos hagan berrinches o rabietas. La parte positiva de los berrinches A partir de los 2 años, los niños entran en una fase de oposición sistemática y terquedad. Es justo a esta edad cuando empiezan los tan temidos berrinches, momento en el cual los padres buscamos rápidamente técnicas para evitar que se produzcan. Sin embargo, más que buscar remedios para evitarlas o minimizar sus efectos, deberíamos empezar por entender por qué se producen y verlas como una oportunidad para educar emocionalmente a nuestros hijos, para que entiendan los límites y desarrollen habilidades sociales que necesitarán en un futuro no muy lejano. Los berrinches son normales, necesarios e indicadores de un correcto desarrollo de nuestros hijos entre los 2 y 5 años, solo es importante tratarlos de un modo diferente según la edad de cada niño. Las rabietas según la edad de los niños En un niño de 2 años, los berrinches son parte de su formación y del desarrollo de su

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No eres un mal padre cuando…

No eres un mal padre cuando…

Muchas veces se habla, y con razón, de que nadie recibe un manual sobre cómo ser buenos padres cuando tiene un hijo. Es la propia naturaleza, el sentido común y a veces el consejo, ya sea de alguien en quien tenemos plena confianza o de algún especialista, lo que nos va dando las respuestas que buscamos para llevar a cabo lo mejor posible la maravillosa tarea de criar hijos responsables y emocionalmente sanos. Sin embargo, es importante entender que no se trata de querer ser perfectos. Nadie lo es en ningún terreno. Educar a un niño significa, básicamente, estar junto a él en cada paso que dé, apoyándolo y alentando su autonomía y su felicidad. Algo que también es muy importante que tengamos presente es que educar no significa darle al niño todo lo que pida, sino lo que realmente necesita. En otras palabras, como papás debemos prepararnos para saber decir “no” en muchas ocasiones, aun  cuando nuestro hijo no esté de acuerdo con ello, pues es necesario saber poner límites y no sentirnos mal por ello. Partiendo de lo anterior, es importante decir que no eres un mal padre cuando… Lo ignoras cuando hace un berrinche Darle a tu hijo lo que te exige a través de una rabieta es transmitir un mensaje erróneo: “Cada vez que quieras algo,

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Cinco tipos de rabietas y qué hacer ante ellas

Cinco tipos de rabietas y qué hacer ante ellas

1. Por frustración o fatiga Los niños suelen hacer rabietas por frustración. A los más pequeños les frustra, por ejemplo, que sus padres no entiendan lo que dicen; a los mayores, no entender las instrucciones para hacer su tarea. En este tipo de situaciones, lo que tu hijo necesita es que le pongas atención y lo ayudes. Muéstrale que entiendes cómo se siente diciéndole algo como: “No te desesperes… es normal que al principio no puedas pero si te esfuerzas lo vas a lograr… si quieres te ayudo”. Es importante que elogies su esfuerzo. También toma en cuenta que los niños hacen más rabietas cuando están cansados, justo porque tienen menos tolerancia a la frustración. Si es éste el caso, la solución podría ser tan simple como invitarlo a descansar. 2. Por llamar la atención o exigir algo Cuando están pequeños, los niños recurren frecuentemente a las rabietas para obtener lo que desean, como que le compres algún juguete o salir contigo y en vez de quedarse con la niñera. En este tipo de rabietas es común que los niños lloren, pataleen, golpeen lo que tengan a su alcance y hasta se aguanten la respiración. Si esto ocurre, lo mejor es ignorarlo por completo, siempre y cuando no esté causando algún daño serio. No cedas a las demandas de tu

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Tips contra el enojo

Tips contra el enojo

El enojo es una emoción que resulta difícil manejar sanamente, lo que hace que los niños pasen malos ratos tratando de sobrellevarla. Por eso, si tu hijo se enoja frecuentemente y en exceso, debes ofrecerle algunas estrategias para saber manejar su coraje. Intenta que entienda el origen de su enojo Enséñale los síntomas físicos del enojo (tensión del cuerpo, taquicardia, etcétera) Dale opciones de qué puede hacer para controlar su enojo (salir a caminar, hacer ejercicios de respiración) Identifica sus fortalezas y refuérzalas siempre Busca junto con él opciones para relajarse Dale estrategias para que solucione sus problemas Incentívalo a que practique alguna actividad física Ayúdalo a que duerma bien Fomenta que tenga pasatiempos y que los practique Finalmente, es importante entender que enojarse es normal, a todos nos pasa, sin embargo, es importante evitar que esto ocurra de manera excesiva, pues podría conducirnos a realizar acciones negativas. Enseñarle a tu hijo a manejar su enojo puede brindarle un mejor futuro. Notas relacionadas Cómo poner límites y evitar disgustos en casa ¿Por qué algunos niños son agresivos? La importancia de establecer límites a los niños