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huella en tus hijos
El hecho de que la voz de mamá sea la primera que escuchan los pequeños, incluso dentro del vientre, no es algo que se deba tomar a la ligera. Cuidado con lo que dices y cómo lo dices porque las palabras siempre dejan huella.

La voz de la mamá activa en sus hijos una enorme cantidad de circuitos neuronales y, según un estudio realizado por la Universidad de Stanford, refuerza las conexiones entre esas regiones cerebrales cuando la oyen hablar, lo que no solo ayuda a desarrollar su inteligencia emocional y seguridad en sí mismo, sino que marca su capacidad para comunicarse en su entorno y encajar en él. huella en tus hijos




Por eso cada palabra que le dices a tu pequeño es importante; cada una tendrá un impacto –para bien o para mal– en él que durará toda la vida. “El hecho de que sea la de la madre la primera voz que escuchan los niños (incluso antes de nacer), le da un significado y una fuerza muy especial. Además de ser la que más influencia ejerce sobre ellos, pues tiene la capacidad de activar algunas zonas del cerebro fundamentales para el desarrollo de sus emociones”, nos explica Xóchitl González Muñoz, directora de Psicología para Niños, un centro de atención psicológica para niños y adolescentes en la Ciudad de México. huella en tus hijos

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Ayúdalo con su desarrollo emocional
La revista The Journal of Psychology publicó un estudio que apunta que los niños aprenden a tener relaciones más estrechas mediante la observación y la interacción con ambos padres, sobre todo con la mamá. Además, sugiere que la calidad de esta relación impactará de manera significativa en las relaciones que los hijos tendrán con otras personas cuando sean mayores. De ahí que la calidad en la interacción verbal con tus hijos determinará, en cierta forma, su éxito profesional, pues tendrá muy bien desarrollada una comunicación emocional que también es imprescindible para establecer buenas bases en sus relaciones futuras con los demás.

Por eso “hay que poner atención en el lenguaje que vamos a utilizar con nuestros hijos y verificar que los mensajes se reciban correctamente”, dice la psicóloga. huella en tus hijos




Habla con tu hijo a menudo
A decir de los expertos, la habilidad de la madre para tener una comunicación verbal constante y adecuada con su hijo resulta crucial para el desarrollo de sus habilidades cognitivas y del lenguaje.

Por ello, es imprescindible que desde su nacimiento hables y platiques con tu hijo, pues aunque él no pueda expresarse verbalmente, te enviará señales que te indicarán que te entiende y tendrá una reacción corporal que tú lograrás identificar. huella en tus hijos

Además, los hijos de madres que hablan mucho y poseen una riqueza de vocabulario, tienden a hablar más si se les compara con otros niños que escuchan menos palabras, como establece la psicóloga estadounidense Kathleen Stassen en su libro Psicología del desarrollo: infancia y adolescencia.

La investigación de Stassen apunta que “Muchos de nuestros procesos sociales, de lenguaje y emocionales se aprenden al escuchar la voz de nuestra madre”; sin embargo, se sabe “muy poco sobre cómo el cerebro se organiza alrededor de esta importantísima fuente de sonido. No nos habíamos dado cuenta de que la voz de la madre podía tener un acceso tan rápido a tantas partes diferentes de sistema cerebral”.




Bájale dos rayitas
El tono y volumen de voz en el que se le debe hablar a un niño también es importante. “Hay ocasiones en las que es se debe hablar con firmeza, sin que esto signifique gritar ni violentar en ningún sentido, como cuando hay que corregir una conducta”, nos explica la directora de Psicología para niños. Y es que “gritar es agredir, atemorizar, y eso nunca es deseable. Volvemos a lo mismo: los papás siempre deben tener presente su rol como protectores y generadores de armonía. Los gritos no colaboran a ello”.

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Ponte a su altura
¿Has visto cómo Kate y William (los duques de Cambridge) se ponen en cuclillas a la altura de sus hijos para hablar con ellos? Este gesto ayuda a generar mayor cercanía y confianza. “La postura es importante, pero más que eso, la actitud con la que te relacionas con él. Si eres mamá autoritaria, que sigue creyendo en el amedrentamiento como base para la disciplina, lo más probable es que generes miedo en tu hijo; incluso, ganas de rebelarse. Pero si apuestas por el diálogo y el entendimiento, y buscas establecer con él una relación a partir de la empatía, el resultado será más positivo”, explica Xóchitl. Ponerse a su altura al hablar con ellos propicia este tipo de relación.




Cuida la boca
En esta sana comunicación, existen frases o palabras que afectan la autoestima de los niños, “algunas de ellas son tan duras y despectivas que hasta es difícil creer que sean pronunciadas por algunos papás. En general, hay que evitar cualquier frase que pueda afectar su autoestima o que invalide sus emociones”, finaliza la psicóloga.

Nunca hables mal del papá
Hablar mal del papá de tus hijos, estén en pareja o separados, afecta mucho la relación con tu peque “por lo que representa que uno de sus pilares desacredite al otro. Además de ser sus protectores, los papás son las figuras que mayor influencia ejercen sobre él, por lo que tomará muy en cuenta todo lo que escuche de ellos”, explica la psicóloga. Escuchar que alguien hable mal de su papá o de su mamá, siempre será muy duro para un niño, pero si esas palabras provienen de la propia madre, es todavía peor.

Fuente: cdmxconnection.com

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