Agua y arena: dos aliados para el desarrollo de tu hijo

Agua y arena: dos aliados para el desarrollo de tu hijo

Existen muchos tipos de juegos que favorecen el desarrollo de los niños, y el sensorial es uno de ellos, justo por involucrar todos los sentidos. En la mayoría de las actividades que realizamos día con día ponemos en uso nuestros sentidos, sin embargo el juego sensorial, solo puede desarrollarse usando específicamente alguno de ellos. La arena y el agua son dos elementos fundamentales para el juego sensorial, además de cumplir una función terapéutica importante. Por ejemplo, ayuda a que niños extremadamente ansiosos logren relajarse. Basta con que introduzcan sus manos, ya sea en arena o en agua, para que experimenten una sensación de calma y tranquilidad. Estos dos elementos también pueden ser útiles para contrarrestar problemas emocionales o de conducta, ya que propician la autorregulación de los niños y favorecen el conocimiento de su propio cuerpo y estado de ánimo. Este tipo de juego estimula el desarrollo de tus hijos en cuanto a su capacidad para percibir nuevas sensaciones que inician desde lo físico y que posteriormente podría generalizarse a lo más profundo de su personalidad, en lo que respecta al reconocimiento de emociones, estado de ánimo y a generar relaciones interpersonales positivas. Finalmente, el agua y la arena pueden ser elementos de mucha ayuda para motivar a un niño a socializar y mejorar su interacción con los demás, ya

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Cómo relacionarte con un hijo introvertido

Cómo relacionarte con un hijo introvertido

Si tu hijo tiende a ser serio y socializar poco, podría ser por timidez pero también puede que solo sea introvertido. ¿Cuál es la diferencia? Un introvertido disfruta estar a solas. Un tímido, en cambio, no necesariamente desea estar solo, pero se siente inseguro al momento de relacionarse con los demás. No sabe cómo hacerlo, duda y muchas veces prefiere evitarlo. Imagina a dos niños en el mismo salón de clases. Uno de ellos es tímido, el otro es solo introvertido. Cuando el maestro les pide realizar una actividad en conjunto, el introvertido piensa que preferiría permanecer en su escritorio y leer un libro porque estar con otros niños le resulta estresante. Por otro lado, al tímido le gustaría no tener ningún problema para unirse y participar en esa actividad, pero siente temor de no ser aceptado. Entendiendo lo anterior, nos quedará más claro que un niño tímido pueda recibir orientación para vencer su timidez y lograr estar más satisfecho con su forma de ser. Un niño introvertido, en cambio, no necesariamente tiene algo que cambiar, ya que puede no estar a disgusto con esta forma de ser. De hecho, un introvertido podría ser muy hábil socialmente, aun cuando prefiera los grupos pequeños o la soledad. Si tienes un hijo introvertido, toma en cuenta estos que pueden mejorar tu relación

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¿A qué llamamos objeto transicional?

¿A qué llamamos objeto transicional?

Si tu hijo está pasando por esa etapa en que trae uno de sus juguetes de un lado para otro, y no quiere soltarlo ni por un solo instante, debes saber que es completamente normal, sobre todo si está entre los cuatro meses y cuatro años de edad. La explicación es que, hasta ese momento, los niños no tienen absoluto control sobre el miedo a ser abandonados, lo que les impide desarrollar habilidades para socializar y empezar a ser independientes, por lo que establecen una relación especial con dicho juguete, al que llegan a ver como su amigo. Cuando un juguete (o cualquier otro elemento) cumple la función de ayudar a un niño a afrontar sus miedos o cualquier otra situación que le genere malestar, es llamado por los especialistas “objeto transicional, de apego o de consuelo”. Estos objetos se vuelven tan importantes para los niños que son sus acompañantes durante la mayor parte del día (de noche ni se diga, pues se vuelven imprescindibles a la hora del sueño). Gracias a esta “compañía”, el niño puede controlar la ansiedad por separación que siente al despegarse de sus papás. El término “objeto transicional” fue creado por el psicoanalista Donald Winnicott, y hace referencia a aquellos objetos que se ubican en un punto intermedio entre el niño y su entorno, por

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Los beneficios de que tus hijos hagan deporte

Los beneficios de que tus hijos hagan deporte

Se ha comprobado que los niños que practican deporte de manera regular, no solo llegan a tener un mejor rendimiento en la escuela, sino que suelen tener mejores relaciones sociales y llegan a ser más felices. La práctica de algún deporte es muy importante para que fortalezcan su mente, reduciendo riesgos de padecer trastornos como la depresión o ansiedad. Por otro lado, en la práctica deportiva se transmiten valores, se adquieren hábitos saludables y se adquieren buenas costumbres alimentarias. Es importante que este tipo de actividades no sean impuestas como una obligación, sino que el niño las lleve a cabo por gusto, que le resulten divertidas, y que encuentre en ello un espacio de recreación y socialización. De acuerdo con el doctor Franchek Drobnic, fisiólogo y jefe del departamento de Investigación del Deporte del Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat, estos son los principales beneficios de hacer deporte: Se alcanza un mejor rendimiento académico Existe una menor probabilidad de sufrir depresión Mejora el estado de ánimo Favorece la socialización Transmite valores como la constancia, perseverancia, trabajo en equipo, competitividad y disciplina Promueve un estado de salud óptimo Mantiene un peso adecuado Reduce la probabilidad de sufrir enfermedades como la obesidad Fortalece el físico Así que, si tu hijo aún no practica algún deporte de manera regular, ¡¿qué esperas para motivarlo?!

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