¿Son los hijos los verdaderos culpables?

¿Son los hijos los verdaderos culpables?

Por Sandra Rivera Muchas veces, cuando se presenta algún problema en casa, creemos que el origen del conflicto está específicamente en uno de los integrantes de la familia. Sin embargo, es importante saber que esto suele ser un error, ya que el comportamiento de cada uno obedece a la forma en que se llevan a cabo las relaciones entre los distintos miembros de dicha familia, y es precisamente ahí donde está el origen del problema. Por eso es tan importante identificar los elementos que conforman a la familia, así como los distintos roles que desempeña cada uno de ellos. En un esquema tradicional*, podemos reconocer al papá (que además es esposo), a la mamá (que además es esposa) y a los hijos (que además pueden ser hermanos). Ahora bien, existen familias en las que se mantiene el equilibrio, la comunicación, la congruencia, y todos los integrantes muestran una buena capacidad de adaptación a las demandas de los demás; todos tienen claro cuáles son los distintos papeles que les toca desempeñar. Otras familias, en cambio, no logran el equilibrio deseado. Entre sus miembros no existe una buena comunicación ni hay congruencia entre lo que los papás exigen a sus hijos y lo que ellos mismos hacen. Finalmente, nadie tiene claro cuál es su papel que debe desempeñar como miembro de la

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Postres saludables para tus hijos

Postres saludables para tus hijos

Por Anaid Jiménez del Río Gracias a que cada vez existen más estudios serios sobre las consecuencias de ingerir altas cantidades de azúcar, hoy sabemos que se trata de uno de los ingredientes más adictivos y dañinos que existen. ¿Has notado que, después de comer algo endulzado con azúcar, tu hijo suele estar más activo e irritable, para luego dejar ver una baja de energía y dificultades para concentrarse? Por otro lado, el azúcar incrementa el riesgo de enfermedades como obesidad infantil, diabetes tipo 2 y la aparición de caries. Hoy en día resulta alarmante saber que México es uno de los países con mayor incidencia de obesidad y diabetes tipo 2 en niños. Pero, calma, papás, que comer sano y balanceado no significa elegir puros alimentos aburridos y, sobre todo, que debamos dejar atrás el postre. Por eso queremos compartir con ustedes estas 5 recetas de postres endulzados con frutas, miel y dátiles; es decir, no tienen azúcar, por lo que son nutritivos, fáciles de hacer y, no lo dudes: ¡les encantarán a tus hijos! 1. Bolitas de proteína Ingredientes 1 taza de dátiles picados 1 taza de nueces o almendras ½ taza de coco rallado ¼ taza de cacao en polvo 2 cdas de linaza molida 2 cdas de aceite de coco  Instrucciones Pica los dátiles y nueces

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Padres respetuosos, hijos respetuosos

Padres respetuosos, hijos respetuosos

Lamentablemente, sigue siendo muy común encontrar papás que exigen a sus hijos comportarse de manera respetuosa sin poner ellos el ejemplo, pues lo hacen mediante distintos tipos de agresiones, como gritos, insultos y hasta golpes. Por eso nunca está de más insistir en que la verdadera educación no debe descansar en castigos ni amenazas (esto no significa que no sea necesario poner límites, pero hay que hacerlo sin agredir a nuestros hijos), sino en desarrollar habilidades como la empatía y el entendimiento. Sin duda, cuando los papás controlan sus emociones y se abstienen de traspasar esa línea del respeto por sus hijos, obtienen mejores resultados. Sin embargo, sabemos que seguir estos lineamientos no siempre es fácil, así que te damos algunas recomendaciones que podrían servirte mucho: 1. Escúchalos con atención Cuando tu hijo tenga un comportamiento inapropiado intenta entender sus motivos antes de juzgarlo. Casi siempre, cuando estamos frente a este tipo de situaciones con nuestros hijos, lo que hacemos es ir directamente al regaño, sin darnos cuenta de que el niño solo desea llamar nuestra atención y ser escuchado. Por lo general, un niño es irrespetuoso cuando se siente agredido. Por eso, si lo escuchas, lo que haces es demostrarle respeto y dar pie a que responda con la misma actitud. 2. Trata de entenderlo Siempre va a ser

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Nada sirve si no somos consistentes

Nada sirve si no somos consistentes

Por Patricia de la Fuente Ante la gran responsabilidad de educar a los hijos, los papás suelen recurrir a diversas herramientas de educación o disciplina, pero no siempre le dan la importancia debida a un aspecto que en realidad debe ser entendido como algo fundamental: la consistencia. Ser consistentes significa que debemos mantenernos en una misma línea en lo que decimos, hacemos y transmitimos a nuestros hijos. Nuestro comportamiento y acciones será la imagen que proyectamos hacia ellos y se reflejará en la percepción que tengan de nosotros. Somos consistentes en la medida en que somos estables y congruentes, de esta forma crecerá la confianza que los niños tienen en nosotros. Por lo anterior, es importantísimo tomar en cuenta que: En cualquier disciplina se necesita consistencia. La mejor herramienta de educación para un niño es el ejemplo. Debemos recordar que durante los primeros años de vida, los niños aprenden de lo que observan y escuchan, suelen imitar nuestras conductas, palabras y actitudes. De ahí la importancia del ejemplo para ser coherentes entre lo que decimos, hacemos y lo que le estamos pidiendo a nuestros hijos que hagan. En ese sentido, ser padres es también una oportunidad para crecer como personas, buscar mejorar en nuestra calidad humana para convertirnos en una referencia para nuestros pequeños, sin que esto signifique que repitan

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Si ganas tú, tu hijo pierde

Si ganas tú, tu hijo pierde

Suena feo, ¿verdad?  Pues no solo suena mal sino que es lo que ocurre cuando entramos en una lucha de poderes con nuestros hijos. ¿Cuándo hacemos esto? Cuando intentamos imponer que hagan algo: que recojan su cuarto, que hagan la tarea, que se estén quietos… profundicemos un poco en lo que significa esta lucha de poderes ¿Cómo nos hace sentir? Cansados/as, hartos/as, frustrados/as, desesperados/as, impotentes, enojados/as… ¿Cuál es nuestro objetivo cuando lo hacemos?  Conseguir que mi hijo/a haga lo que le pido a toda costa. Empiezo pidiéndoselo tranquilamente y elevo el tono si no hace caso, hasta que termino con una amenaza o un castigo. El objetivo es salirme con la mía. Tengo que ganar porque si no lo consigo significa que no sé controlar a mi hijo y estoy dejando que se salga con la suya, es decir, significa que no lo estoy educando bien. ¿Cómo se siente tu hijo/a cuando lo haces?  En inferioridad de condiciones, resentido/a, resignado/a, enojado/a, con ganas de vengarse, alejado/a de ti emocionalmente. ¿Crees que se siente enormemente agradecido/a contigo por haberle enseñado algo a la fuerza? ¿Crees que se siente más motivado/a para superarse y hacer las cosas de un modo mejor? ¿Crees que se siente querido/a mientras le haces pagar por lo que no hace bien? Con todo esto, creo que podemos

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