Para educar a tu hijo, el primer paso es entenderlo

Para educar a tu hijo, el primer paso es entenderlo

Llamamos empatía a la capacidad de ponerse en el lugar de otro; al interés por saber cómo se siente la otra persona. Y cuando “ese otro” es nuestro hijo, el desarrollo y puesta en práctica de esta habilidad cobra mucha más importancia. Como papás, es fundamental que constantemente nos estemos poniendo en los zapatos de nuestros hijos, en vez de permanecer solo como jueces que aprueban o censuran comportamientos sin hacer siquiera el intento de entender lo que los está causando. Preguntarnos cómo se estará sintiendo nuestro hijo ante determinada situación, qué estará pensando, qué suele causarle preocupación, qué le ilusiona o qué le motiva, será de gran ayuda para conocerlo mejor y poder brindarle mayor cuidado. Además, cuando aprendes a observar lo que ocurre en el interior de tu hijo, aprendes también a observar lo que ocurre en tu propio interior. Reconocer y comprender sus emociones te ayudará a ser, no solo mejor padre o madre, sino una persona emocionalmente sana, lo que te permitirá hacer de ellos niños también sanos emocionalmente. Estas son algunas medidas que te ayudarán a entender mejor a tu hijo Háblale en positivo Como señala el libro ¿Cómo formar hijos emocionalmente sanos?, la autoestima de tu hijo es un aspecto fundamental en su salud emocional, por ello es importante que siempre oiga más la palabra “sí” que

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Tú hijo es único, no lo eduques como si fuera uno más

Tú hijo es único, no lo eduques como si fuera uno más

Por Patricia de la Fuente Parece trillado decir que cada persona es única, pero cuando cobramos conciencia de que nuestros hijos lo son, puede cambiar nuestra visión respecto a lo que debemos hacer para educarlos, algo que nos beneficia como papás pero, sobre todo, beneficia a nuestros pequeños. Nada más común que los padres establezcan una serie de reglas bajo las cuales pretenden educar a todos sus hijos. Sin embargo, los resultados suelen ser distintos, simple y sencillamente porque cada hijo es diferente, aun cuando sean hermanos. Un error frecuente que cometemos como padres es que, al notar puntos débiles en nuestros hijos, los comparemos con sus hermanos, primos, compañeros u otros niños de edad similar. Pero, ojo: comparar no tiene ningún beneficio sino todo lo contrario: El niño podría sentirse frustrado Podemos provocar celos y hasta rencor Dañamos su autoestima Debemos estar conscientes de que cada niño es distinto, que tiene sus propias fortalezas y debilidades, por lo que es necesario educar, guiar y orientar desde la individualidad para fortalecer las habilidades con las que cuenta y corregir o reorientar aquellos puntos débiles. Es correcto que los valores inculcados al interior de una familia estén unificados. Sin embargo, en su educación, es importante respetar la personalidad de cada pequeño, pues aunque se comparten contextos socioculturales, muchos de los rasgos

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Cómo debes enseñarles a competir

Cómo debes enseñarles a competir

El término “competir” se ha vuelto muy común en el vocabulario de los papás y mamás contemporáneos. De un tiempo para acá, nuestra cultura ha enviado el mensaje de que competir es algo fundamental en nuestra vida; y ¿cómo no, si está íntimamente relacionado con nuestra percepción de éxito? El hecho de motivar a nuestro hijo para ser competitivo no está mal, por supuesto; la naturaleza misma, a través de la historia, nos ha dejado claro que siempre será el más fuerte, hábil o diestro quien sobreviva. Sin embargo, la manera en que estamos transmitiendo a nuestros hijos el mensaje de competitividad no siempre es la adecuada. ¿Alguna vez haz intentado convencer a tus hijos de realizar cierta actividad, diciéndoles que son competentes para ello… aunque no sea necesariamente cierto? ¿Conoces a algún papá o mamá que suela decirle a su pequeño todo lo bueno, maravilloso y talentoso que es para tal cosa, aun cuando el mismo niño se da cuenta de que esto no es ni remotamente cierto? Pues es justo ahí donde radica el problema. Seguramente, como papá, tienes la mejor intención de subrayar lo que crees que tu hijo hace bien pero, en el intento de convencerlos de ser competentes, los papás pueden generar en sus hijos el efecto contrario. El doctor Jim Taylor, profesor de la Universidad de

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Todo lo que aprende cuando le enseñas a pedir perdón

Todo lo que aprende cuando le enseñas a pedir perdón

Todos sabemos, por experiencia propia, lo difícil que es pedir perdón y reconocer los errores. Y a medida que nos hacemos mayores, más difícil es. Sin embargo, la persona que sabe perdonar vive más feliz, sin rencores y sin tantas presiones internas; perdonar se convierte así en una herramienta terapéutica para el alma. Y tan necesaria es para los niños como para los adultos. Pedir perdón de manera consciente y voluntaria ayuda a los niños a: Ser responsables de sus actos Ser respetuosos con los demás Reconocer y cambiar comportamientos negativos Desarrollar habilidades cognitivas Tres consejos para enseñar a los niños a reconocer sus errores y disculparse por ellos: A través de tu ejemplo No solo en las cosas que le atañen a él, sino como principio de vida en tu familia. En tu relación con tus hijos y con tu pareja. Con tus amigos, en el supermercado o en el pediatra. Reconocer los errores y disculparte por ellos si es que afectan a los demás debe ser un principio de vida y no solo una estrategia educativa. “Perdona hijo, he llegado tarde a recogerte; lo siento. Intentaré no volver a hacerlo”. Haz que reflexione en vez de obligarlo Tu hijo debe darse cuenta de lo sucedido. No des por sentado que un niño tan pequeño entiende que su amigo llora porque le

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Padres respetuosos, hijos respetuosos

Padres respetuosos, hijos respetuosos

Lamentablemente, sigue siendo muy común encontrar papás que exigen a sus hijos comportarse de manera respetuosa sin poner ellos el ejemplo, pues lo hacen mediante distintos tipos de agresiones, como gritos, insultos y hasta golpes. Por eso nunca está de más insistir en que la verdadera educación no debe descansar en castigos ni amenazas (esto no significa que no sea necesario poner límites, pero hay que hacerlo sin agredir a nuestros hijos), sino en desarrollar habilidades como la empatía y el entendimiento. Sin duda, cuando los papás controlan sus emociones y se abstienen de traspasar esa línea del respeto por sus hijos, obtienen mejores resultados. Sin embargo, sabemos que seguir estos lineamientos no siempre es fácil, así que te damos algunas recomendaciones que podrían servirte mucho: 1. Escúchalos con atención Cuando tu hijo tenga un comportamiento inapropiado intenta entender sus motivos antes de juzgarlo. Casi siempre, cuando estamos frente a este tipo de situaciones con nuestros hijos, lo que hacemos es ir directamente al regaño, sin darnos cuenta de que el niño solo desea llamar nuestra atención y ser escuchado. Por lo general, un niño es irrespetuoso cuando se siente agredido. Por eso, si lo escuchas, lo que haces es demostrarle respeto y dar pie a que responda con la misma actitud. 2. Trata de entenderlo Siempre va a ser

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