¿Por qué debes olvidar las nalgadas para formar hijos emocionalmente sanos?

¿Por qué debes olvidar las nalgadas para formar hijos emocionalmente sanos?

A la fecha sigue habiendo padres que recurren a castigos que implican agresiones físicas o psicológicas, porque lo creen necesario para disciplinar. Suponen que de esta manera están educando a sus hijos y que es por su bien. Otros simplemente lo hacen porque pierden la paciencia y no se pueden controlar; es decir, se quedan sin recursos para manejar la situación de una manera saludable y respetuosa. Sin embargo, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ningún tipo de violencia es justificable y todo tipo de violencia es prevenible. Lo que está claro es que la agresión física o psicológica no enseña respeto. El castigo provoca que el niño actúe con base en el miedo y desde la sumisión. Hacernos estas preguntas pueden ayudarnos a entender mejor esta situación: ¿Cómo se siente una  persona cualquiera luego de recibir un golpe de ser violentado de cualquier otra forma? ¿Cómo puede sentirse un niño en esta misma situación? ¿Cómo puede sentirse cuando quien lo agrede es justamente su padre o madre? ¿Han visto los ojos de su hijo en el momento en que lo agreden? Lee también Establecer límites sin agredir Tal vez la pregunta más importante sea: ¿Qué les estamos enseñando a nuestros hijos cuando recurrimos a la agresión: que la violencia es una maneras válida de resolver un conflicto? ¿Que si

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La vida de Calabacín, ejemplo de paternidad respetuosa

La vida de Calabacín, ejemplo de paternidad respetuosa

Dalia López Montoya Calabacín es el curioso nombre de un niño que tiene 9 años y una historia que conmueve a grandes y chicos. Tras la repentina muerte de su madre, Calabacín se hace amigo de un simpático policía llamado Raymond, quien lo acompaña a su nuevo hogar de acogida con otros huérfanos de su edad. Al principio, Calabacín tiene serias dificultades para adaptarse al extraño y hostil ambiente que encuentra en su nueva morada. Sin embargo, con la ayuda de Raymond y de sus nuevos amigos, aprenderá, no solo a confiar en los otros, sino a amar. Esta película nos da un magnífico ejemplo de lo que es una paternidad respetuosa con las emociones de los niños. El policía Raymond adopta a Calabacín, siendo en todo momento muy respetuoso y cariñoso con las emociones de su hijo, esto en gran medida porque él mismo tiene sentimientos de soledad muy parecidos a los de Calabacín, por lo que logra ser muy empático. Se trata de una película animada en stop motion, con personajes de plastilina, que hace reflexionar a todos por igual sobre el significado profundo de familia, así como los sentimientos que puede llegar a tener un niño de 9 años y la manera en que los afronta. Los hombres también tienen sentimientos de paternidad, aunque no sean sus

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¿Cuál es el verdadero efecto de los gritos en el cerebro de tu hijo?

¿Cuál es el verdadero efecto de los gritos en el cerebro de tu hijo?

Igual que no tiene más razón el que más alza la voz, tampoco conseguirá mejores resultados quien grita. De hecho, lo más probable es que ocurra al contrario. Los gritos pueden tener dos orígenes: la pérdida de la paciencia o creer que dan autoridad y sirven para lograr disciplina. Sin importar el origen, la realidad es que no sirven para nada.  Aquí una explicación, a partir de la ciencia, sobre por qué los gritos no sirven como modelo de educación. Es más: el cerebro del niño, en vez de aprender cuando le gritan, se bloquea. Lee también ¿Cómo puedo ser una mamá más paciente?  5 razones sobre por qué el cerebro del niño no aprende con gritos Los gritos son como lanzas, como dardos envenenados. Tal vez pensemos que el niño reacciona ante ellos porque “aprende la lección”, pero no es así. En realidad, reacciona por miedo, porque se siente herido y no quiere que lo vuelvan a hacer. Pero no aprende. Su cerebro se bloquea.  Podríamos explicar la versión educativa de por qué el niño sólo obedecerá ante los gritos por miedo y no por respeto o empatía. Pero existe una razón más poderosa aún para que decidas eliminar los gritos de tu vida: una razón química. Esta es la explicación y las numerosas razones que la ciencia nos da para que intentemos evitar

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Cómo puedo ser una mamá más paciente

Cómo puedo ser una mamá más paciente

Según las circunstancias que hayamos vivido a lo largo del día, a veces nos es más difícil que otras gestionar con serenidad algunas situaciones. ¿Por qué no siempre somos capaces de responder con calma? + Porque tenemos unos patrones de respuesta aprendidos que arrastramos desde nuestra infancia. + Porque a veces nos quedamos sin herramientas. + Porque tememos perder el control de la situación. + Porque responder de forma impulsiva y autoritaria parece tener un efecto mucho más inmediato sobre el niño, ya que el miedo redirige la conducta. + Porque a veces sentimos sed de venganza con respecto al niño, cuando nos hemos sentido dañados o atacados por él. + Porque nuestro entorno se encarga de hacernos creer que no estamos haciendo lo correcto. + Porque no somos conscientes de las necesidades de los niños. ¿Por qué las herramientas punitivas no son la mejor opción a largo plazo? Sin embargo, estas respuestas impulsivas y autoritarias no son efectivas en el largo plazo porque no enseñamos al niño a razonar. El niño aprende a obedecer, cierto, utilizando el miedo como herramienta de coacción. Esto, a medio y largo plazo traerá como consecuencia: Lee también Cómo no perder la paciencia con tus hijos Inseguridad Sentimiento de inferioridad Rebelión Ansiedad Conductas autoritarias y poco empáticas Extrema auto-exigencia Miedos Complejos Apatía Dependiendo del

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Convierte los conflictos con tus hijos en oportunidades

Convierte los conflictos con tus hijos en oportunidades

Celia Rodríguez Ruiz, Psicóloga y Pedagoga Muchas veces no sabemos cómo gestionar los conflictos con nuestros hijos. Parecen no atender a razones y nosotros nos alteramos y acabamos entrando en un bucle de discusiones que parecen no tener ni fin ni solución posible. Un conflicto puede entenderse como las diferencias generadas a raíz de un acontecimiento, situación o circunstancia que implica un problema o una dificultad. Cuando aparece un conflicto es frecuente que se generan sentimientos negativos, mal humor, impotencia ansiedad y esto da lugar a conductas que desembocan en enfrentamientos. Con los enfrentamientos solo conseguimos discrepancia y tensión. El conflicto como oportunidad de aprendizaje La visión que tenemos del conflicto es de una situación negativa que genera malestar y que es difícil de solucionar. Es valorado como algo negativo que tiende a evitarse y, si no se puede evitar, el conflicto es entendido como sinónimo de enfrentamiento. Pero el conflicto no tiene por qué ser una situación negativa en la que siempre pierda una de las dos partes. Es fundamental cambiar el modo de ver los conflictos y aprender a verlos como una situación en la que se hace patente una diferencia que tenemos que solucionar para llegar a una situación en la que las dos partes implicadas ganen. El conflicto, por lo tanto, puede y debe entenderse como una oportunidad de aprendizaje. Es

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