¿Tus hijos te tienen confianza?

¿Tus hijos te tienen confianza?

Si la comunicación es el puente en tus relaciones familiares, el material del que está construido ese puente es la confianza. Si no existe un elemento sólido de confianza entre ustedes, a tus hijos no les interesará compartirte sus intereses y menos contarte sus miedos y retos actuales, lo que dificultará mucho tu rol como educador y guía. Para saber si la comunicación con tus hijos es generadora de confianza, te sugiero responder y reflexionar sobre los siguientes puntos: El objetivo principal por el cual usualmente inicio la comunicación con mi hijo/a es: Que me rinda cuentas sobre el cumplimiento de sus deberes escolares y/o domésticos Darle órdenes y repartir tareas Conocerlo/a Compartir eventos familiares Reconocerle sus logros y motivarlo/a Criticarlo/a Reprenderlo/a Entender sus necesidades Discutir Comentar sobre programas de televisión Mostrar mi amor por él/ella Los rasgos característicos que prevalecen en mi comunicación no verbal cotidiana hacia mi hijo/a son: Lo/la miro a los ojos Le grito de cuarto a cuarto Cuando se acerca a mí noto su presencia con algún gesto Lo/la  acaricio, abrazo o beso afectuosamente Cuando se acerca a mí sigo haciendo mis actividades y lo/la ignoro Le pego o lo/la empujo Utilizo principalmente Whatsapp o las redes sociales El nivel de comunicación que impera entre nosotros es: Superficial- Hablamos de eventos o circunstancias Medio- Compartimos

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Nunca te vayas sin decir adiós

Nunca te vayas sin decir adiós

Con tal de que sus hijos no lloren, hay papás y mamás que prefieren no despedirse de ellos cuando salen de casa. “¿Espero a que se entretenga y entonces me voy sin que se dé cuenta?” “¿Le digo adiós con la mano desde lejos?” “¿Me acerco y le doy un beso aunque sé que entonces él se va a agarrar de mi pierna y se pondrá a llorar tratando de impedir que me vaya?”. Estas preguntas son frecuentes en papás de niños que han desarrollado demasiado apego hacia ellos. Sin embargo, las respuestas a todas esas preguntas siempre van en la misma dirección: definitivamente es mejor que los papás se despidan de su hijo al salir, aunque llore; de lo contrario, tarde o temprano llegará el momento en que se dé cuenta de que sus papás no están, lo que le generará desconfianza. Para un niño, esta simple acción puede significar que, si sus padres ya desaparecieron una vez, pueden volver a hacerlo en cualquier momento, lo cual le generará inseguridad. Por tal razón, cada vez que vayan a salir y dejar a su hijo encargado con alguien, lo mejor es que se acerquen y le expliquen que tienen que salir, independientemente de cuál vaya a ser su reacción. Procuren que el momento de la despedida sea lo más tranquilo

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¿Mi hijo me cuenta mentiras? (segunda parte)

¿Mi hijo me cuenta mentiras? (segunda parte)

Segunda parte de dos. Para leer la primera parte de este artículo da clic aquí. ¿Cómo saber si miente? Muchas veces resulta muy difícil para los papás saber si los niños están diciendo la verdad, sin embargo, hay que considerar lo siguiente: cuando dicen la verdad suelen estar relajados y sus expresiones faciales corresponden a ello. Cuando mienten, en cambio, su expresión facial puede reflejar ansiedad. Como papás debemos ser muy cuidadosos y observadores al momento de escuchar lo que dicen nuestros hijos. ¿Existen contradicciones en lo que dicen? ¿Tienen sentido sus palabras? ¿Es creíble lo que dicen? Si tu hijo está diciendo la verdad sus palabras no sonarán como si las hubiera ensayado, si lo que dice suena como si lo hubiera ensayado, es mejor que le hagas algunas preguntas para ver cómo reacciona. ¿Qué hacer si mi hijo miente? Antes que nada es importante averiguar por qué lo hace, así podríamos corregir algo en nosotros mismos que puediera estar influyendo en su comportamiento. Si la tendencia a mentir es algo excesivo, debemos considerar la opción de recurrir a un profesional para que analice a fondo el problema y pueda orientarnos en la forma de solucionarlo. El mismo Juan Pedro Valencia nos da las siguientes recomendaciones para evitar en lo posible las mentiras de nuestros hijos: Que nos vean

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¿Mi hijo me cuenta mentiras? (primera parte)

¿Mi hijo me cuenta mentiras? (primera parte)

Todos los niños mienten, en algún momento dado, pero es importante entender por qué lo hacen y tomar las medidas pertinentes si esto empieza a convertirse en un problema. Como papás, nos gustaría que nuestros hijos no nos mintieran nunca, que tuvieran plena confianza en nosotros y hablaran siempre con la verdad. Para convertir esto en realidad, es fundamental inculcar en ellos algunos hábitos, además de actuar siempre con el ejemplo. Antes que nada, hay que entender que las mentiras son parte del desarrollo mental de un niño. Sin embargo, cuando se trata de un niño pequeño, hay que tomar en cuenta el siguiente riesgo: si se da cuenta de que alterando la realidad obtiene un beneficio aprenderá que las mentiras lo libran de sus responsabilidades, algo que, llegando a la adolescencia podría tener implicaciones mucho más serias, sin mencionar lo que ocurriría al llegar a la edad adulta. ¿Por qué mienten los niños? De acuerdo con el psicólogo infantil Juan Pedro Valencia, éstas son las razones por las que un niño cuenta mentiras, según su edad: Menos de 3 años En esta etapa los niños no mienten, aun cuando digan cosas que no son verdad, pues para ellos sí lo son y con eso les basta. Entre los 3 y los 5 años Las mentiras no son conscientes, sino parte

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