¿Por qué debes olvidar las nalgadas para formar hijos emocionalmente sanos?

¿Por qué debes olvidar las nalgadas para formar hijos emocionalmente sanos?

A la fecha sigue habiendo padres que recurren a castigos que implican agresiones físicas o psicológicas, porque lo creen necesario para disciplinar. Suponen que de esta manera están educando a sus hijos y que es por su bien. Otros simplemente lo hacen porque pierden la paciencia y no se pueden controlar; es decir, se quedan sin recursos para manejar la situación de una manera saludable y respetuosa. Sin embargo, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ningún tipo de violencia es justificable y todo tipo de violencia es prevenible. Lo que está claro es que la agresión física o psicológica no enseña respeto. El castigo provoca que el niño actúe con base en el miedo y desde la sumisión. Hacernos estas preguntas pueden ayudarnos a entender mejor esta situación: ¿Cómo se siente una  persona cualquiera luego de recibir un golpe de ser violentado de cualquier otra forma? ¿Cómo puede sentirse un niño en esta misma situación? ¿Cómo puede sentirse cuando quien lo agrede es justamente su padre o madre? ¿Han visto los ojos de su hijo en el momento en que lo agreden? Lee también Establecer límites sin agredir Tal vez la pregunta más importante sea: ¿Qué les estamos enseñando a nuestros hijos cuando recurrimos a la agresión: que la violencia es una maneras válida de resolver un conflicto? ¿Que si

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¿En qué momento pasa de ser necesidad a capricho?

¿En qué momento pasa de ser necesidad a capricho?

Si sientes que tu hijo ha empezado a exigir desmedida y continuamente juguetes, dulces o cualquier otra cosa que se le antoje, es hora de poner un límite y evitar que las peticiones se vuelvan exigencias por capricho. ¿Cómo identificar si tu hijo es caprichoso? Es demasiado egocéntrico Ésta es una característica común en cualquier niño, incluso algo normal como parte de su desarrollo; sin embargo, es importante que identifiques si este rasgo ha llegado a ser un exceso en tu hijo, al grado de no mostrar ningún interés por los demás. Son intolerantes a la frustración Si algo no resulta como querían, pueden llegar a hacer un escándalo en el intento de salirse con la suya: gritan, lloran, patalean… todo con tal de que los padres accedan a su capricho. No muestra aprecio por sus cosas Al percatarse de que es muy fácil conseguir lo que quiera deja de valorar lo que tiene, así que se vuelve descuidado y poco agradecido.    No están contentos con nada Las dos principales razones por la que los hijos se vuelven caprichosos son dos situaciones contrapuestas que viven con sus padres: o no les prestan suficiente  atención o les prestan demasiada. El problema es que, por una u otra causa, el resultado es la infelicidad e insatisfacción del niño. Aquí la sugerencia es,

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Todo lo que aprende cuando le enseñas a pedir perdón

Todo lo que aprende cuando le enseñas a pedir perdón

Todos sabemos, por experiencia propia, lo difícil que es pedir perdón y reconocer los errores. Y a medida que nos hacemos mayores, más difícil es. Sin embargo, la persona que sabe perdonar vive más feliz, sin rencores y sin tantas presiones internas; perdonar se convierte así en una herramienta terapéutica para el alma. Y tan necesaria es para los niños como para los adultos. Pedir perdón de manera consciente y voluntaria ayuda a los niños a: Ser responsables de sus actos Ser respetuosos con los demás Reconocer y cambiar comportamientos negativos Desarrollar habilidades cognitivas Tres consejos para enseñar a los niños a reconocer sus errores y disculparse por ellos: A través de tu ejemplo No solo en las cosas que le atañen a él, sino como principio de vida en tu familia. En tu relación con tus hijos y con tu pareja. Con tus amigos, en el supermercado o en el pediatra. Reconocer los errores y disculparte por ellos si es que afectan a los demás debe ser un principio de vida y no solo una estrategia educativa. “Perdona hijo, he llegado tarde a recogerte; lo siento. Intentaré no volver a hacerlo”. Haz que reflexione en vez de obligarlo Tu hijo debe darse cuenta de lo sucedido. No des por sentado que un niño tan pequeño entiende que su amigo llora porque le

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Tú también puedes educar sin golpes

Tú también puedes educar sin golpes

Por Patricia de la Fuente A lo largo de la historia se había creído que los padres deben ejercer autoridad sobre los hijos para obtener resultados traducidos en obediencia y buen comportamiento. Sin embargo, la Disciplina Positiva es un método educativo que propone tratar a los niños con respeto y amor. Actitudes que parecieran simples en el trato con los niños pueden traerles grandes beneficios relacionados con sus habilidades sociales, y también tienen que ver con valores. Referirse a ellos con respeto y amor se vera reflejado en aspectos como: Autoestima sana Seguridad Respeto a los demás Estos son algunos aspectos clave de esta herramienta, también conocida como “crianza respetuosa”, y que todos los papás pueden llevar a cabo: El eje rector de la disciplina positiva son los valores. Educar a un pequeño consciente del respeto a los demás lo facultará para comprender que sus padres buscan su bienestar y para entender que al educarlo buscan lo mejor para él. En la Disciplina Positiva se ofrecen al niño opciones para decidir sobre las diferentes circunstancias a las que se enfrenta. De esta forma, él será consciente de que es responsable de sus actos y decisiones. Además, este tipo de acciones contribuye a que sean seguros de sí mismos. Al ofrecer distintas opciones a los pequeños, es necesario hacerles saber las

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La edad de las mordidas y la importancia de entender este comportamiento

La edad de las mordidas y la importancia de entender este comportamiento

Por Patricia de la Fuente Cuando nuestros pequeños acuden a la estancia infantil o al preescolar, es común que sufran o protagonicen casos de mordidas a otros pequeños. Para atenderlos y controlarlos es necesario entender en primer lugar a qué se deben. La explicación de las mordidas en los niños depende de su edad, así como de las circunstancias en las que suceden. Cuando se trata de mordidas de bebés o antes de los dos años de vida, esto tiene una explicación relacionada con su desarrollo y crecimiento. En muchas ocasiones, la mordida es el reflejo de buscar el alivio a las molestias de la dentición. Tomemos en cuenta también que, al encontrarse en la etapa oral, exploran a través de la boca; es así como conocen texturas, formas y temperaturas, por lo que la causa de las mordidas puede ser una reacción ante su curiosidad. Los bebés no vinculan la mordida con el dolor ajeno, por lo que, incluso, puede significar una muestra de cariño. Es importante que los papás enseñemos, mediante el ejemplo, a través de besos, caricias y abrazos. A partir del primer año, las mordidas pueden ser utilizadas como una herramienta de comunicación para expresar enojo, frustración e incluso para llamar la atención. En ocasiones es utilizada como señal de dominio sobre otros niños. Es común

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¿Por qué en Japón los niños no hacen berrinches?

¿Por qué en Japón los niños no hacen berrinches?

Si piensas en Japón, ¿qué cosas te vienen a la cabeza? Es posible que el sushi, el karaoke, Murakami o las bonitas pagodas que decoran los valles; incluso en su gente, siempre ejemplo de educación y civismo. ¿Te viene a la cabeza la imagen de un niño japonés con una rabieta monumental? ¿O la de un niño tirando el papel de la merienda al suelo? La realidad es que es altamente improbable que lo veas, y todo ello es debido a su educación. ¿Qué hacen los padres y educadores japoneses para conseguir que sus hijos sean tan obedientes y educados? Por qué los niños japoneses son tan educados La educación japonesa ha sido puesta como ejemplo durante años, si bien es cierto que cada vez tiene más detractores. Y es que sus universidades ya no son lo que eran, su nivel educativo de inglés no está a la altura, comienzan a tener problemas de bullying en las aulas y las nuevas generaciones tienden a alejarse de las antiguas tradiciones. Sin embargo, y pese a que ya no es ese milagro educativo de antaño, sigue habiendo una gran diferencia entre la conducta de los niños japoneses y la de los demás. ¿Por qué? Estas son las diferencias: En la escuela no solo se estudian las materias lectivas, hay un espacio importante para aprender sobre las

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