¿Por qué algunos niños son agresivos?

¿Por qué algunos niños son agresivos?

Pega, muerde, insulta… existen muchos motivos por los que los hijos pueden comportarse de manera agresiva. En primer lugar tendríamos que detenernos en su temperamento: ¿es nuestro hijo un niño con mucho carácter? ¿Lo somos nosotros? Sin duda, ésta es una de las causas más frecuentes de la agresividad infantil. La agresividad entre los 3 y los 6 años Entre los tres y los seis años, los niños están en una edad en que todo lo quieren y, si no lo consiguen, su forma de expresar su impotencia suele ser mediante la agresión, sobre todo cuando llegan a experimentar una frustración intensa, inesperada o arbitraria. Los casos en que los niños suelen actuar de forma agresiva aparecen cuando sus padres son demasiado severos y autoritarios, cuando tienden a ponerles castigos injustos o cuando son demasiado sobreprotectores. Otro factor que puede influir en la agresividad de los hijos es mostrarles poco cariño. Cuando un niño se siente rechazado o poco querido, puede llegar a desconfiar del mundo en general, llegando a tratar a los demás como él mismo está siendo tratado. Este es el caso de padres demasiado absorbidos por el trabajo, por ejemplo. La inseguridad de los niños agresivos El sentimiento provocado por la falta de seguridad es otro de los principales detonantes de la agresividad. Suele manifestarse cuando el niño se siente inseguro en el colegio o con sus padres. En ambas situaciones, es

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Es niño, no títere: disciplina inteligente

Es niño, no títere: disciplina inteligente

Por: Vidal Schmill La disciplina en la educación de tu hijo no es un tema que puedas posponer para cuando cumpla un par de años, debes establecer las bases desde ahora o correr el riesgo de empezar demasiado tarde. Es muy común asociar esta palabra con ideas e imágenes de dureza, represión, golpes y maltrato. Un ejercicio práctico es revisar qué sientes cuando alguien de tu familia te dice: “Tu hijo necesita más disciplina”. ¿A qué crees que se refiera? ¿Regaños, castigos? Si creciste recibiendo nalgadas como parte de tus reprimendas, te lavaron la boca con jabón por decir alguna mala palabra o te encerraron para que pensaras lo que hiciste, entonces la palabra disciplina te llevará a evocar situaciones y emociones nada agradables y sin ninguna utilidad formativa. Hay personas totalmente convencidas de que gracias a que de niños los corrigieron con nalgadas, hoy son gente de bien y no sufrieron ningún trauma; pero son buenas personas porque pudieron recuperarse lo suficiente para superar el maltrato, no gracias a eso. Encuentra el punto medio Pero entonces, ¿cómo corregir sin llegar al maltrato físico, psicológico o emocional de tu hijo? ¿Cómo evitar irte al extremo contrario donde él se convierta en un tirano incapaz de mostrar una conducta solidaria y considerada? Disciplinar de forma inteligente es la manera de alcanzar ese punto medio

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La edad de las mordidas y la importancia de entender este comportamiento

La edad de las mordidas y la importancia de entender este comportamiento

Por Patricia de la Fuente Cuando nuestros pequeños acuden a la estancia infantil o al preescolar, es común que sufran o protagonicen casos de mordidas a otros pequeños. Para atenderlos y controlarlos es necesario entender en primer lugar a qué se deben. La explicación de las mordidas en los niños depende de su edad, así como de las circunstancias en las que suceden. Cuando se trata de mordidas de bebés o antes de los dos años de vida, esto tiene una explicación relacionada con su desarrollo y crecimiento. En muchas ocasiones, la mordida es el reflejo de buscar el alivio a las molestias de la dentición. Tomemos en cuenta también que, al encontrarse en la etapa oral, exploran a través de la boca; es así como conocen texturas, formas y temperaturas, por lo que la causa de las mordidas puede ser una reacción ante su curiosidad. Los bebés no vinculan la mordida con el dolor ajeno, por lo que, incluso, puede significar una muestra de cariño. Es importante que los papás enseñemos, mediante el ejemplo, a través de besos, caricias y abrazos. A partir del primer año, las mordidas pueden ser utilizadas como una herramienta de comunicación para expresar enojo, frustración e incluso para llamar la atención. En ocasiones es utilizada como señal de dominio sobre otros niños. Es común

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Di que sí a la autonomía de tus hijos

Di que sí a la autonomía de tus hijos

De acuerdo con Nancy Steinberg, doctora en psicoterapia y autora del libro Prohibido castigar, para empezar a favorecer la autonomía de los niños es muy importante fomentar en él la confianza de que el mundo que habita es seguro desde que está en su primer año de vida. Esto se logra cuando los padres satisfacen sus necesidades. Por ejemplo, si llora, uno de los dos debe acudir, ya sea para alimentarlo, cambiarle el pañal o, simplemente, para consolarlo e intentar calmarlo. Si, por el contrario, estas necesidades no son satisfechas, el bebé empezará a generar desconfianza hacia su entorno, lo que terminaría afectando el desarrollo de su salud emocional. La especialista señala también que, entre el año y medio de vida y los tres años, el niño, al poder caminar, descubre que cuenta con cierto grado de autonomía y se lanza a descubrir el mundo. Quiere hacerlo todo sin la ayuda de sus padres, quienes muchas veces lo toman a mal, asumiendo que su pequeño es un retador. Y en cierta forma es cierto. En esta etapa del desarrollo, conocida como “los terribles dos años”, los pequeños hacen del “no” su palabra favorita, ya que NO quieren que sus papás coarten esa libertad recién adquirida para caminar, saltar, correr, trepar, agarrar objetos, tirarlos… En esta etapa, es normal que los niños

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Cómo establecer límites a un niño eficazmente

Cómo establecer límites a un niño eficazmente

Xóchitl González Muñoz Nos encontramos en una etapa de transición, en la que poco a poco han ido perdiendo vigencia los modelos utilizados por la generación de nuestros padres y de nuestros abuelos, que se basaban en la imposición y el ejercicio de la autoridad, bajo el entendido de que así, y solo así, se podría educar hijos obedientes. Sin embargo, y por fortuna, cada vez hay mayor conciencia respecto a los inconvenientes de estos métodos agresivos, y más información sobre las verdaderas alternativas que existen para, a través de una crianza respetuosa, hacer de nuestros hijos personas responsables, empáticas y, sobre todo, emocionalmente sanas. Un aspecto clave en este sentido es el establecimiento de límites de manera oportuna, asertiva y congruente. Sin embargo, es usual que cuando hablo con los papás sobre este tema surjan muchas dudas; éstas son algunas de las más frecuentes: ¿Cuáles son los beneficios de los límites en los niños? El establecimiento de límites es fundamental para que los niños se sientan seguros y protegidos. Cuando existen límites claros en casa, los niños saben que son sus papás los que están al mando, y confían en que serán responsables al momento de decidir qué es lo mejor para ellos. En cambio, cuando no hay límites, ¿se imaginan lo que pueden llegar a sentir al darse cuenta

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¿Por qué es tan importante educar las emociones en casa?

¿Por qué es tan importante educar las emociones en casa?

Entrevista realizada por Mel Elices Agudo, educadora infantil, pedagoga en ciernes y creadora del interesante blog nuncajamasyyo.com a Xóchitl González Muñoz, autora del e-book ¿Cómo formar hijos emocionalmente sanos? ¿Por qué es tan importante educar las emociones en casa? Porque la felicidad de una persona depende en gran medida de la capacidad que tenga para gestionar sus emociones. Si alguien no es capaz de manejar adecuadamente su ira, su tristeza, su frustración, incluso su alegría, por mencionar solo algunas de las emociones más comunes, le resultará más difícil llevar una vida satisfactoria. Y no solo eso: de acuerdo con estudios realizados por el Consortium for Research on Emotional Intelligence in Organizations, el éxito profesional se debe, solo en un 23%, a nuestras capacidades intelectuales (inteligencia cognitiva) y en un 77% a las aptitudes emocionales (inteligencia emocional). ¿Qué te dice eso? ¿Cómo surgió la idea de escribir ¿Cómo formar hijos emocionalmente sanos?, y qué podemos encontrar en él? Surgió al darme cuenta de que la mayoría de los casos que trato en mi consultorio están relacionados con dificultades emocionales. Llama la atención cómo los papás suelen preocuparse por que sus hijos obtengan buenas calificaciones en la escuela, desarrollen habilidades deportivas, aprendan a hablar más de un idioma… pero pocas veces se preocupan por desarrollar su inteligencia emocional, aun con lo importante que

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