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Dalia López Montoya

“No seré silenciada” es una afirmación recurrente en la nueva película live action Aladdín, de Disney. Aunque esta gran productora ha tratado de subirse a las tendencias de su época y ha creado varias princesas que se salen del estereotipo, como Mérida y Elsa, no cabe duda de que esta es de las que cuentan con uno de los mejores discursos empoderadores.

Definitivamente, Jazmín no pertenece a la época en la que vive. Las leyes indican que para poder gobernar su pueblo debe casarse, algo que no está en sus planes, lo que además provoca que mantenga una relación difícil con su padre, el sultán, que no tiene oídos para escuchar a la joven y suele recomendarle que mejor se quede callada.




Sin embargo, para Jazmín, quedarse callada y guardarse su opinión resulta verdaderamente complicado, pues tiene muchas ideas, que además han sido alimentadas por los libros en los que se refugia, donde su voz encuentra eco. Durante toda la película, sobran hombres que intentan silenciarla y le dicen que no vale. A pesar de todo, con una gran canción y poder, ella decide hablar y tomar las cosas que le pertenecen. Al hablar, su voz resuena en todos lados y sucede la magia.

Además de no permitir ser silenciada, Jazmín nos da otra gran lección en la manera en que se relaciona con Dalia, quien no solo es su doncella sino su mejor amiga. Lejos de hacerla menos para engrandecerse, la princesa se apoya en ella y toma en cuenta sus consejos.

Juntas, Jazmín y Dalia van entendiendo y descubriendo el mundo que las rodea. En vez de dejarse impresionar por las riquezas de los príncipes, ponen atención en sus emociones y su calidad humana. Es así como Aladdín se gana el corazón de Jazmín.




Además de ser un personaje divertido y carismático, el genio es también un gran ejemplo a seguir en lo que se refiere a la expresión de sus emociones. En algún momento, le dice a Aladdín “me estás rompiendo el corazón”, pues lo ve como a un amigo y considera q ue no está tomando las mejores decisiones. A pesar de todo, al final se perdonan y se abrazan.

Por todo lo anterior, Aladdín es una película que ayuda a los niños a perder el miedo de mostrar sus emociones y saber que no está mal sentir; a las niñas, por su parte, le transmite un poderoso mensaje sobre la importancia de darse su lugar y no quedarse calladas.

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