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¿Qué responderías a la pregunta que da título a esta nota? Lo más probable es que pienses que no, que es imposible contar con preceptos morales a tan corta edad, ¿no es cierto? Sin embargo, se han realizado experimentos muy interesantes para descubrir cómo funciona el cerebro humano y ha habido hallazgos sorprendentes.

Estarás de acuerdo en que no es suficiente que una persona ayude a otra para poder juzgar si es buena o mala. Habría que tomar en cuenta a quién ayuda y en qué circunstancias. Por ejemplo, ayudar a un ladrón sería algo incorrecto. La pregunta aquí es: ¿podría un bebé mostrar predilección por alguien que ayuda a un ladrón o alguien que lo agrede?




De acuerdo con Mariano Sigman, doctor en neurociencias, los bebés de entre nueve meses y un año, ya han desarrollado esta facultad. El experimento que lo demuestra funciona así…

Los bebés ven un títere que trata de levantar la tapa de una caja para sacar un juguete. Luego aparece una marioneta que lo ayuda y se lo alcanza. En otra escena se muestra, en cambio, una marioneta antisocial que maliciosamente salta sobe la caja, cerrándola de golpe e impidiendo al títere que saque el juguete.

Puestos a elegir entre las dos marionetas, los chicos prefieren a la que ayuda. Pero, ¿qué opinarían los bebés sobre el robo de un malhechor, mucho antes de que conozcan estas palabras?

Para descubrirlo se realizó un tercer acto del teatro de marionetas, y la que ayudó a acercar el juguete al títere ahora pierde una pelota. En algunos casos, un nuevo personaje entra a escena y se la devuelve. A veces otro personaje entra, se la roba y huye. Los bebés prefieren al que devuelve la pelota.




Pero lo más interesante y misterioso es lo que ocurre cuando estas escenas se suceden con la marioneta antisocial que saltaba maliciosamente sobre la caja. En este caso, los bebés cambian su preferencia. Simpatizan con el que roba la pelota y corre. Para bebés de nueve meses, el que le da su merecido al malo es más querible que el que lo ayuda.

Nota con información del libro La vida secreta de la mente, de Mariano Sigman.

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