Como papá debes saber que, a través del dibujo, los niños manifiestan mucho de lo que piensan, sienten y perciben sobre su entorno y la gente que los rodea. Por eso resulta conveniente no pasar por alto este tipo de expresiones, ya que, poniendo un poco de atención, podrías obtener información importante sobre lo que tu peque está experimentando en relación con su familia, escuela, amigos, etcétera. 




El dibujo suele ser uno de los principales medios de comunicación que tiene un niño con el exterior. Algo importante: para interpretar los dibujos del niño de manera exhaustiva, siguiendo unos protocolos, solo pueden hacerlo personas cualificadas, psicólogos, psiquiatras, etcétera.

A pesar de eso, puede haber ciertas pautas que ayudan a interpretar los dibujos de los niños, pero de una manera puramente orientativa. Para saber más, siempre hay que acudir a un especialista. En este artículo vamos a ver algunas de las que sirven para orientar a los padres sobre lo que quieren decir las creaciones de sus hijos.

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Cómo evolucionan los dibujos del niño según la edad

A los 18 meses
Los niños de 18 meses hacen trazos en líneas rectas (zig-zag), debido a que solo articulan el codo. La muñeca y los dedos aún están rígidos.

Algo antes de los 2 años
Empiezan a aparecer formas circulares que implican ya la articulación de la muñeca. Estos trazos no tienen ninguna intención representativa y no se deben a una planificación previa. En realidad, son solo un acto motor.

Entre los 2 años y medio y 3 años
Ya combinan formas rectas y circulares, y empiezan a relacionar sus producciones gráficas con objetos y personas. Aparecen los llamados “garabatos”.




Entre los 3 y los 5 años
Tienen un mayor control del trazo debido a su progreso en el control óculo-manual, en el uso de la articulación de la muñeca y en un mayor control de los movimientos de los dedos. En estas edades ya controlan el punto de partida y llegada del trazo, y los combinan para obtener figuras o reproducir objetos.

Aparece la conciencia de que está dibujando y el garabato empieza a tener intención representativa. Así pues, ya podemos hablar de dibujos. Comienzan a surgir las primeras representaciones de figura humana. Aunque tengamos que echarle imaginación, combinan círculos para cabeza y palitos para los miembros de la figura.

De los 5 a los 8 años
Comienzan a añadir a sus dibujos un mayor número de detalles. Ya desarrollan imágenes progresivamente más realistas y cada vez más complejas conforme avanzamos en la edad y nos acercamos a los 8 años. A lo largo de esta evolución, los dibujos irán incorporando más detalles (cejas, orejas, pestañas), ropa u otros complementos.

A partir de los 4 o 5 años, la figura humana que dibujan no aparece sola, sino acompañada de objetos, animales o de otras personas. Conforme avanzamos en la edad, las cosas que dibuja están llevando acciones e interacciones que ya no serán estáticas.

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Claves para interpretar los dibujos de los niños

Posición del dibujo
Los dibujos que se sitúan en la parte superior del papel están relacionados con el intelecto, la curiosidad, la imaginación. Los hechos en la parte inferior nos están indicando las necesidades físicas y materiales que el niño pueda tener. Si el dibujo está hecho en el lado izquierdo, nos dice que sus pensamientos giran en torno al pasado. Y si son en el lado derecho, sobre el futuro. Si se encuentra situado en el centro del papel, representa el momento actual.




Dimensiones del dibujo
Si el dibujo es grande, muestra cierta seguridad. Si las formas son pequeñas, nos está diciendo que ese niño necesita poco espacio para expresarse, pero también puede indicar que es un chico reflexivo o con falta de confianza en sí mismo.

Trazos del dibujo
Trazos continuos y sin interrupciones denotan a un niño dócil, mientras que si está borrado o cortado, puede indicar que ese chaval es más impulsivo e inseguro.

La presión del manejo
Si el dibujo está hecho con una buena presión, nos indica voluntad y entusiasmo. Si está hecho con mucha presión, cuanto más fuerte sea, mas agresividad existirá. Cuanto más flojo sea el trazo, nos indica cansancio físico y falta de voluntad.

Los colores del dibujo
Rojo: Representa la vida, lo activo, el ardor.
Amarillo: Alegría de vivir y curiosidad.
Naranja: necesidad de contacto público y social e impaciencia.
Azul: Paz y tranquilidad.
Verde: Sensibilidad, cierta madurez e intuición.
Negro: Representa el inconsciente.
Marrón: Planificación y seguridad.

Si el dibujo está hecho con un solo color, suele denotar falta de motivación o pereza.

Recuerda que esta información es solo orientativa. Si quieres una interpretación exhaustiva de los dibujos del niño para que te digan cómo está el chico emocionalmente, es necesario que acudas a un especialista en ese campo.

Fuente: eresmama.com

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