Uno de los instrumentos musicales que más suele llamar la atención de los niños es la batería, lo cual se debe a que es un instrumento de percusión muy versátil con el que se divierten muchísimo mientras ponen a prueba sus habilidades motoras y dan rienda suelta a su creatividad. Sin embargo, tocar la batería no solo es entretenido sino que también reporta muchísimos beneficios para el desarrollo físico, emocional y cognitivo de los niños.




1.Libera las tensiones emocionales
Tocar la batería es un ejercicio estupendo para reducir las tensiones emocionales, prevenir el estrés y combatir la ansiedad. Así lo ha demostrado un estudio publicado en la revista Evolutionary Pychology en el que se encontró que tocar la batería aumenta la producción de endorfinas en el cerebro, un tipo de neuropéptido que estimula la sensación de bienestar y promueve la felicidad. Según estos investigadores, tocar la batería, aunque solo sea durante algunos minutos, puede mejorar notablemente el estado de ánimo de los niños. De hecho, se trata de una actividad perfecta para aliviar la ansiedad y liberar el exceso de energía en los pequeños con TDAH.

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2.Favorece el rendimiento académico
Se ha demostrado que tocar la batería con frecuencia también favorece el rendimiento académico de los niños, sobre todo en el área de las matemáticas. Una investigación publicada en la Sage Journal desveló que los niños que tocan la batería suelen obtener mejores puntuaciones en las pruebas relacionadas con las ecuaciones, las tablas y las fórmulas matemáticas. Otro estudio, esta vez realizado por investigadores de la University of Ulm, en Alemania, encontró que los niños que tocan la batería suelen tener un mayor cociente intelectual y un vocabulario más desarrollado.

3.Estimula la capacidad cerebral
Una investigación publicada en la revista Science encontró que tocar la batería o cualquier otro instrumento musical fortalece las conexiones neuronales entre ambos hemisferios cerebrales. La explicación llega de la mano de otro estudio, presentado en el encuentro anual de la Cognitive Neuroscience Society, el cual desveló que tocar un instrumento musical estimula las conexiones neuronales y aumenta en un 25% el volumen del cuerpo calloso, el área que conecta a ambos hemisferios cerebrales. Asimismo, se ha desvelado que los niños que tocan un instrumento musical suelen presentar un desarrollo más acelerado de la corteza prefrontal, la base de la mayoría de las funciones cognitivas superiores.




4.Mejora la condición física
Tocar la batería es un ejercicio estupendo para desarrollar las habilidades motoras en los niños, en especial la coordinación ya que mientras el pequeño mantiene un patrón con una mano debe seguir un ritmo distinto con la otra. Durante este proceso, la mayor parte del cuerpo se activa, a la vez que se perfecciona la coordinación mano-ojo y se perfilan los movimientos. Además, es una actividad ideal para mantenerse en forma ya que se ha demostrado que tocar la batería puede quemar alrededor de 270 calorías en tan solo media hora. También es un buen ejercicio para mantener activo el sistema cardiovascular y respiratorio.

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5.Potencia las habilidades de comunicación
Diversos estudios han encontrado que los niños que tocan la batería suelen ser más empáticos con sus coetáneos, a la vez que se comunican mejor con quienes les rodean. Tocar la batería les ayuda a desarrollar las habilidades que les permiten interpretar las señales no verbales de la comunicación, por lo que suelen aprender a leer mejor entre líneas y a comprender más rápido los mensajes subliminales detrás de cada conversación. También es un ejercicio excelente para que los niños transmitan las emociones que no pueden expresar mediante las palabras, así como sus anhelos, ilusiones y su concepción sobre el mundo.

Fuente: www.etapainfantil.com

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