Hace poco platicaba con la mamá de un paciente sobre un tema que me pareció muy interesante para compartir en esta página: la importancia de que los papás le den a cada hijo el tiempo que necesite para alcanzar cada una de las etapas de su desarrollo.




Todo empezó porque su hijo menor, que había cumplido el año un par de meses atrás, apenas estaba empezando a caminar. Eso, evidentemente, la ponía muy contenta, sobre todo porque, según me dijo, ya había empezado a preocuparse por el “retraso”. Me dio gusto verla tan emocionada, pero no por eso dejé pasar la oportunidad de aclararle que no se trataba propiamente de un retraso. Aunque los médicos y los psicólogos digamos que hay una edad determinada para que los niños empiecen a hacer tal o cual cosa, la verdad es que estos parámetros pueden llegar a ser muy relativos. Como todo, siempre es conveniente conocer los rangos estándar para que las cosas ocurran, pero también es fundamental saber mantener la calma cuando esta condición no se cumpla; solo así podremos analizar la situación de manera objetiva, y saber si es necesario tomar medidas o solo se trata de esperar pacientemente a que el niño se desarrolle a su propio ritmo. 

La conversación con esta mamá me dio la idea de escribir este artículo sobre algunas de las etapas del desarrollo que los papás no deben adelantar.

La hora de empezar a comer sólidos
Si después de darle pecho (o fórmula) a tu bebé sientes que se ha quedado con hambre, evita darle cualquier tipo de sólidos si aún no cumple los seis meses. Esto es lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud para reducir los riesgos de que tu hijo contraiga una infección.

Que beba agua
Por más inofensiva que parezca, el agua podría no ser tan benéfica para tu bebé si tiene menos de seis meses, ya que antes de ese momento podría interferir con la capacidad de su organismo para absorber los nutrientes de la leche materna o de la fórmula. Otro riesgo es que le genere una sensación de saciedad que le impida seguir alimentándose.

El uso de cubiertos
Si no te hace muy feliz ver a tu bebé agarrar sus alimentos con las manos, será mejor que te relajes y dejes que lo haga hasta que cumpla, más o menos, los 18 meses. Esto, además de resultarle más divertido, le ayuda a desarrollar su coordinación y motricidad fina. Así que no te precipites: el tenedor y la cuchara pueden esperar.

El momento de dejar el pañal
Esta es una etapa muy añorada por los papás debido a la comodidad que representa. Sin embargo, también aquí es importante no acelerar el proceso natural de tu peque y dejar que sea él mismo quien te indique cuando esté listo. ¿Cómo? A través de las siguientes señales:

  • Empieza a mostrar interés por la taza del baño, queriendo acompañarte o jalarle a la cadena.
  • Su pañal permanece seco por más de dos horas. Esto significa que empieza a tener control de esfínteres.Su reloj biológico se regulariza y empieza a defecar más o menos la misma hora.
  • Es capaz de reconocer el momento en que está ensuciando el pañal y te lo dice. Incluso puede haber ocasiones en que anticipen
  • Es capaz de bajarse y subirse los pantalones

Con información de: http://espanol.babycenter.com

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