Pamela Salinas Parras

¡El juego comenzó! Por fin, mi querido PAPALOTE Museo del Niño de la Ciudad de México abrió sus puertas completamente renovado o, más bien dicho, transformado en un espacio totalmente nuevo.

Hace unos días, mi tropa y yo tuvimos la oportunidad de visitarlo minutos después de que pusieran el último clavo de la renovación y puedo decirles que, aunque mis hijos pensaban que iban al mismo museo de hace un año o dos, el nuevo PAPALOTE los dejó asombrados y entretenidos por igual.

El mayor, Mat, se sorprendió muchísimo al llegar. Lo primero que dijo fue: “Mamá, cambiaron todo, se ve más bonito”, y eso fue solo en la parte de las taquillas y el primer acceso. Para cuando llegamos a la sala donde El viaje inicia, que trata sobre el Universo y cómo es que formamos parte de él, Paula, de casi 5 años, mostró un gran interés en saber qué era cada cosa, cuál era el nombre de las “piedras”, que en realidad son pedazos de meteoritos de diferentes tipos; la niña no quería perder detalle de nada.

Inmediatamente después pasamos a Mi cuerpo, y hasta la más chica, de 3 años, se bajó de la carriola para explorar la parte del intestino. Luego se pusieron frente a una maquinita que parece videojuego y comenzaron a ver su esqueleto, el sistema circulatorio, el digestivo… la verdad me costó un poco de trabajo quitarlos de ahí de lo divertidos que estaban.

Si bien el PAPALOTE siempre ha sido un espacio interactivo, y ésta es una de sus características principales, ahora, además, me parece que muy vivencial. Ya no se trata solo de ver, tocar y jugar, eso no ha cambiado, pero ahora se suma “hago, subo, bajo, entro, salgo, me pongo, me quito”.

Los chicos de ahora ya no se quedan satisfechos con saber datos de ciencia, o con explicaciones sobre por qué pasa esto o lo otro; ahora ellos quieren ser parte de la experiencia, quieren ser protagonistas y que nadie les cuente nada, y en este sentido el nuevo PAPALOTE cumple todas sus expectativas.

Confieso que con mis tres hijos no fue nada relajada la visita al PAPALOTE, ya que cada uno quería permanecer más tiempo en una actividad o en un espacio que los otros dos. Sin embargo, las instalaciones me permitieron dejar que cada uno viera, tocara lo que su curiosidad le dictaba y, al final, todos participamos de cada sala, cada uno vivó su propia experiencia y hasta yo jugué, brinqué y cociné.

La transformación del museo se nota a cada paso que das y, aunque es la misma superficie, lograron tener más áreas verdes y más grandes. Además, la nueva infraestructura es totalmente ecológica, se aprovecha la luz solar y tienen una planta para captar agua y reciclarla.

Los contenidos de cada sala y cómo se pensaron responden a las necesidades de los niños de hoy, que son aprendices activos del conocimiento, pero ahora también hay mucho más para aprender en familia, para entender nuestro sentido de pertenencia en la sociedad, en el planeta y en el Universo.

Algo que me gustó mucho fue saber que hay cosas padres del PAPALOTE que se quedaron en esta nueva y mejor versión: la ADO Megapantalla IMAX con sus magníficas proyecciones, el domo digital Banamex y el árbol Ramón. Además de una zona más amplia y organizada por temas de Lego, realmente una experiencia creativa para los chicos.

El PAPALOTE siempre ha sido un espacio muy querido por mis hijos y por mí también, desde que abrió sus puertas hace 22 años. Poder verlo nuevo, recién estrenado y vivirlo fue una experiencia muy emocionante. Pronto volveremos porque no nos bastó con una visita; ya les contaré más adelante.

¡Por lo pronto el juego ya comenzó!

Pam papalote

Fuente: www.mamaalcubo.com

Pamela Salinas Parra
Mamá de tres criaturas que dejó el periodismo para entrarle de lleno a la crianza de su tropa. Después de la cesárea de su primer hijo, hace ocho años, decidió prepararse para la llegad de su segunda hija. Entonces escuchó sobre parto natural, lactancia, colecho y, desde hace cuatro años, se ha preparado para poder ayudar a otras mujeres cuando se convierten en mamás. Está certificada como Doula PosParto y actualmente cursa los estudios necesarios como asesora en Lactancia Materna. Puedes seguirla en Twitter (@pamiparras o @Mamaalcubo) o en Facebook.

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