Aunque están recién nacidos, no cabe duda de que los bebés son unos lingüistas excepcionales. Y para muestra basta con observar la manera en que evoluciona el lenguaje en un niño de los 0 a los 36 meses. En solo tres años, el ser humano pasa del llanto como medio de comunicación a la construcción de frases casi perfectas.




Es maravilloso ver a los niños en sus primeros años cometer errores como “he abrido la puerta”. Lo que a simple vista puede parecer un simple error ocasionado por el desconocimiento, para mí goza de un gran valor, pues muestra la capacidad de un niño para interiorizar las reglas de su lengua; en este caso, cómo construir el participio de un verbo de la 3ª conjugación.

Este ejemplo demuestra que es a esa temprana edad cuando sus cabecitas están más abiertas a la adquisición de cualquier lengua; de hecho, es como si el cerebro del niño fuera una computadora que va almacenando información al recopilar estadísticas sobre cuándo y cómo se utilizan las palabras y de cómo éstas se combinan entre ellas para poder construir frases correctas que permitan la comunicación. Todo este proceso es aplicable a una segunda lengua, y empezando desde temprano el niño va a integrarla de manera natural, aprovechando todos los recursos que utiliza para aprender su lengua materna. ¡Brindemos a nuestros hijos la oportunidad de aprender una segunda lengua sin darse cuenta, empezando cuanto antes!


Sobre la autora
Natàlia Perarnau es fundadora de Kids&Us, una academia de inglés para niños a partir de un año, que cuenta con una metodología propia creada por la propia Natàlia Perarnau. Kids&Usestá presente en México desde 2014. En el siguiente video podrás conocer un poco más sobre esta metodología, que ofrece muy buenos resultados. 

Notas relacionadas