Por Sandra Rivera

Muchas veces, cuando se presenta algún problema en casa, creemos que el origen del conflicto está específicamente en uno de los integrantes de la familia. Sin embargo, es importante saber que esto suele ser un error, ya que el comportamiento de cada uno obedece a la forma en que se llevan a cabo las relaciones entre los distintos miembros de dicha familia, y es precisamente ahí donde está el origen del problema.




Por eso es tan importante identificar los elementos que conforman a la familia, así como los distintos roles que desempeña cada uno de ellos. En un esquema tradicional*, podemos reconocer al papá (que además es esposo), a la mamá (que además es esposa) y a los hijos (que además pueden ser hermanos). Ahora bien, existen familias en las que se mantiene el equilibrio, la comunicación, la congruencia, y todos los integrantes muestran una buena capacidad de adaptación a las demandas de los demás; todos tienen claro cuáles son los distintos papeles que les toca desempeñar. Otras familias, en cambio, no logran el equilibrio deseado. Entre sus miembros no existe una buena comunicación ni hay congruencia entre lo que los papás exigen a sus hijos y lo que ellos mismos hacen. Finalmente, nadie tiene claro cuál es su papel que debe desempeñar como miembro de la familia, así que cada quien hace lo que se le ocurre o lo que puede.

¿Por dónde empezar a buscar soluciones?
Lo primero que debemos hacer cada vez que surja un problema en casa, es averiguar cómo están las cosas con papá y mamá, ya que ellos son la base sobre la cual se formó la familia. Ellos son los primeros que deben establecer una relación de equilibrio y cooperación. A ellos, como pareja, les corresponde dar amor, comprensión, apoyo y reconocimiento, entre muchas otras cosas. Siempre que se presente un problema es fundamental que lo hablen entre ellos y busquen soluciones en conjunto, evitando hacerlo en presencia de los hijos. Si no existe una alianza clara entre papá y mamá, resulta prácticamente imposible mantener el equilibrio en la forma de relacionarse con los hijos.

Si la relación como pareja está en equilibrio, será más fácil poner en práctica las decisiones y acuerdos que establezcan como papás. Los hijos, por su parte, están en constante adaptación debido a los cambios de etapa que implica su crecimiento, así que el papel de los padres es facilitar la adaptación a cada una de ellas, mientras que a los hijos les corresponde ir adquiriendo responsabilidades y hacer de cada momento una experiencia de aprendizaje.

A su vez, el rol de hermanos también implica alianza, compañía y apoyo. La relación entre ellos depende en gran medida del lugar que le dan los padres a cada uno de ellos. Si los padres marcan mucho las diferencias, es difícil que pueda haber una buena relación.

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Conclusión
De hoy en adelante, ante una situación de crisis que se presente en casa, recuerda que los primeros responsables de la dinámica que prevalezca dentro de la familia son los papás, y son también ellos los primeros que deben recuperar el equilibrio para procurar que todo funcione mejor. Después, resulta conveniente revisar si los demás están desempeñando adecuadamente el papel que les toca, y preguntarse si alguien está haciendo algo que no le corresponda. Recuerda que cada familia es también un sistema cuyo funcionamiento depende de que cada quien desempeñe correctamente su papel y cumpla con ciertas reglas.

*El modelo de familia como sistema incluye a aquéllas en donde solo está presente uno de los dos padres, e incluso aquellas en donde los abuelos o los tíos fungen como papás. En general, incluye cualquier forma en la que se organice una familia.


Sobre la autora
Psicóloga egresada de la Universidad Autónoma de México, especializada en el área de psicoterapia sistémica de corte humanista por parte del Instituto de Investigación y Formación en Psicoterapia Sistémica Humanista. Ha elaborado e impartido cursos en el área de desarrollo humano y actualmente se desempeña como psicoterapeuta familiar, individual y de pareja. Para consultas en la ciudad de México, puedes comunicarte al (55) 6869 3263.

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