Por Anaid Jiménez del Río

El estrés es una reacción natural del cuerpo ante una amenaza, un desafío o una situación demasiado demandante. En la época de las cavernas, por ejemplo, sentir estrés era de gran ayuda para poder huir de un animal peligroso. El problema se presenta cuando el estrés tiene una duración tan prolongada que puede llegar a causar daños importantes a la salud, incrementando el riesgo de enfermedades como:

  • Obesidad y sobrepeso
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Insomnio
  • Infertilidad
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Diabetes
  • Enfermedades gastrointestinales, como úlceras e irritación de colon, entre otras




Desafortunadamente, en la actualidad, el estrés se ha vuelto parte de nuestra cotidianidad, ya que constantemente nos sentimos frente a un desafío o una gran demanda de cosas por atender. Otro aspecto negativo del estrés es que puede llegar a ser contagioso, de manera que, si papá y mamá viven estresados permanentemente, lo más probable es que los hijos también terminen estresados.

Un buen antídoto contra este problema es el yoga*, una práctica que propicia la relajación y la armonía interior. Se ha comprobado que asistiendo a una clase de yoga cada semana, se obtienen los siguientes beneficios:

  • Relajación de la mente y las emociones
  • Reducción del estrés, ansiedad y depresión
  • Fortalecimiento de los principales músculos de tu cuerpo
  • Mejora en tu sistema digestivo e inmunológico
  • Reducción de la presión arterial

Además, el yoga es un ejercicio que puedes practicar con tus hijos y no necesitas más que unos minutos al día y dos tapetes especiales, ya que aquí te proporcionamos una rutina de posturas, muy sencilla, pero de gran utilidad. Aprovecha esta oportunidad para convivir con tus hijos, creando al mismo tiempo un momento de relajación luego de un día estresante en la escuela y el trabajo. Además, y por si fuera poco, el yoga aumenta la confianza y autoestima de tu hijo, así que ¡no esperes más!

Respiración para el equilibrio emocional

RespiracionEmpieza con este ejercicio de respiración.

1. Cierra los ojos, ejerciendo una ligera presión hacia arriba.
2. Coloca tu mano izquierda sobre tu rodilla de ese mismo lado en Gyan Mudra (la punta de los dedos pulgar e índice tocándose sin ejercer presión).
3. Con la mano derecha tapa las fosas nasales, utilizando el dedo pulgar para tapar la fosa derecha y el meñique para tapar la fosa izquierda.
4. Tapa la fosa nasal derecha e inhala profundamente por la fosa izquierda. Luego tapa la fosa izquierda y exhala por la derecha. La respiración debe ser completa, continua y suave.
5. Repite durante 3 minutos.

Saludo al sol
Esta serie de posturas sirve como calentamiento. Ayuda a estirar y calentar los principales músculos del cuerpo.

Saludo al sol

Postura de vela (sobre los hombros)
Esta postura eleva el estado de ánimo, incrementa la circulación y trae confianza y equilibrio. Te recomendamos estar atento a tu peque para evitar una caída y posible lesión.

Vela

La rueda
Esta postura abre el área del corazón, expande el tórax y aumenta la capacidad pulmonar.

rueda

Postura de relajación
Con esta postura terminamos. Ayuda a calmar el cuerpo y la mente, y a asimilar los beneficios de las posturas anteriores.

relajacion

*La palabra yoga proviene del sánscrito y significa unión. Puede considerarse como un enlace que une el cuerpo, la mente y el espíritu. El yoga es la unión de la conciencia individual con la conciencia infinita.


Sobre la autora
Anaid estudió una licenciatura en Ciencias de la Salud en Melbourne, Australia, y se especializó en Medicina Herbal y Nutricional. Es miembro de la asociación profesional NHAA (National Herbalists Association of Australia) y lleva más de 8 años siendo maestra de Yoga Kundalini y terapeuta en masajes. Si quieres leer y saber más de ella puedes visitar su página o seguirla en Facebook.

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