Para un niño, desarrollar habilidades numéricas desde pequeño es clave para que en el futuro pueda comprender problemas matemáticos de mayor complejidad y tener un buen rendimiento académico.

Por eso es muy importante ayudarles a nuestros hijos a familiarizarse con los números desde pequeños, y qué mejor que hacerlo desde la perspectiva del juego. Toma en cuenta estas recomendaciones para, según la edad de tu hijo, ayudarle a desarrollar sus habilidades numéricas.    




Reconocer los números y leerlos en voz alta
Para hacer operaciones matemáticas es básico que los niños reconozcan las cantidades (unidades, decenas y centenas). Un ejercicio fundamental es pedirles que lean las cantidades en voz alta, por ejemplo, el precio de alguna prenda de vestir, el número exterior de una casa o las placas de los coches.

Juegos de cartas
Los juegos de cartas con números son muy útiles para entender el concepto “mayor que… menor que”, así como para dominar el conteo del 1 al 10.

Un buen ejemplo de este tipo de juegos es el Uno, que puede ser divertido, aun sin seguir las reglas como las conocemos. Por ejemplo, puedes decirle a tu hijo que ordene las cartas por colores, de mayor a menor o viceversa. También puedes diseñar tus propias cartas con los símbolos + y -, para luego pedirle que haga algunas sumas y restas sencillas.

Jugar a contar
Este juego es básico y muy sencillo, ya que prácticamente cualquier cosa se puede contar. Pueden contar sus juguetes, por ejemplo, y hacer conjuntos de tres, cuatro o cinco piezas. También puedes pedirle que los agrupe de manera equitativa. Si quieres hacer más divertida esta actividad puedes pedirle a tu hijo que vacíe cuatro tazas de agua en una cubeta o que cuente un puño de frijoles. Las dinámicas que pueden realizar juntos son infinitas, solo es cuestión de echar a volar la imaginación.

Una vez que tu pequeño logre contar hacia adelante, el reto será hacerlo hacia atrás. Esta actividad ofrece una base sólida para que los niños comprendan y dominen las restas.
Cálculo mental
Con este tipo de juegos, tu hijo podrá desarrollar su agilidad, es decir, ser cada vez más veloz y más preciso al hacer operaciones. Puedes plantearle una situación sencilla y pedirle que lo resuelva sin utilizar sus dedos para contar. Por ejemplo, si hoy fui al súper y compre dos kilos de cebollas y tres de manzanas, ¿cuánto pesa mi bolsa? La complejidad del problema irá aumentando paulatinamente, depende de qué tanto practiquen.

Listo para la compraventa
Para llevar a cabo esta actividad, es necesario que tu niño domine los números al derecho y al revés, y sepa hacer sumas y restas sin mayor problema.

El juego puede ser en el súper, o incluso organizar una venta de garaje con juguetes o ropa; el objetivo es que tu hijo sea capaz de obtener el total de la compra. También pueden ir juntos a la panadería y pedirle que calcule el total a pagar, tomando en cuenta el precio y las piezas de pan.

¿Me da su hora, por favor?
Ésta es una de las actividades más complejas que un niño debe aprender, ya que debe ser capaz de contar de cinco en cinco, además de realizar sumas y restas. Existen relojes de juguete que permiten manejar las manecillas, así podemos pedirle a nuestro hijo que nos marque la hora. Si tienes niños pequeños, colocar relojes analógicos (con manecillas) en casa puede ser una buena idea.


Sobre la autora
Merab Govea

Psicóloga egresada de la UNAM. Desde hace ocho años trabaja con niños que tienen TDAH, hiperactividad y Síndrome de Asperger. Actualmente forma parte de un proyecto que permitirá detectar qué técnicas de enseñanza mejoran el desempeño escolar de niños y jóvenes. Actualmente, forma parte del equipo editorial de Psicología para Niños.

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