Los niños con problemas de conducta suelen tener dificultades para identificar, comprender y expresar apropiadamente sus emociones. Ligado a lo anterior, un estudio reciente, cuyos resultados fueron publicados en el Journal of Developmental and Behavioral Pediatrics, encontró que, hablar con tus hijos sobre las distintas emociones que existen puede ayudar a reducir sus problemas de conducta.




De acuerdo con Holly Brophy-Herb, profesora del desarrollo del niño en MSU y autora principal de este estudio, la investigación incluyó a infantes de entre 18 meses y 2 años de edad, y consistió en lo siguiente: se les pidió a las madres que observaran con sus hijos un libro de imágenes, sin palabras, en donde se contaba la historia de una niña que perdía a su mascota y luego la encontraba.

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Brophy-Herb y sus compañeros de investigación se enfocaron en el puente emocional que lograba establecer la madre con el niño al realizar esta actividad en su compañía. Esto implicaba, no solo que las madres nombraran las emociones sino que las pusieran en contexto y las relacionaran con la vida del niño.

Aproximadamente siete meses después, los investigadores visitaron a las familias y encontraron menos problemas conductuales en los niños participantes. Brophy-Herb comentó que esto podría deberse a que, cuando un niño entiende mejor sus emociones, desarrolla también la capacidad de expresarlas, lo que evita que actúe de manera descontrolada.

Brophy-Herb recomienda a los padres aprovechar cualquier circunstancia, por pequeña que parezca, para hablar sobre las emociones, y así enriquecer al niño con estos conocimientos, dándole, al mismo tiempo, herramientas para expresar sus sentimientos, deseos y necesidades de manera apropiada.

Esta información debe ser difundida como parte de un esfuerzo por mejorar la comunicación entre padres e hijos.

Con información de: www.psyciencia.com

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