Elba Quintanilla, psicoterapeuta

Para los padres de hijos destacados en diferentes ámbitos, como pueden ser el deportivo, el artístico, social o cognitivo, puede representar un gran reto poder separar la individualidad de su hijo y la propia. Esto ocurre de manera frecuente debido a que para muchos papás resulta muy tentador querer llenar vacíos personales con los logros de sus hijos. Así pues, mientras mayor sea la insatisfacción de necesidades de autovalía, reconocimiento y logro de los padres, mayor será la posibilidad de caer en el error de ver en los talentos de sus hijos un medio para satisfacer esas necesidades insatisfechas.

Pero, ¿cómo saber si estamos apoyándonos en los logros de nuestros hijos para satisfacer una necesidad personal? Te sugiero observar constantemente estos comportamientos, y cuestionarte al respecto, para no caer en dicho error:

  1. La mayoría de las veces, al presentar familiar o socialmente a mi hijo, hablamos sobre sus talentos y logros
  2. Hemos llegado a ser demasiado exigentes con los resultados de la actividad en la que destaca nuestro hijo, particularmente al notar alguna baja en su desempeño o al aproximarse un evento relevante de su área
  3. Cuando nuestro hijo ha llegado a dudar sobre si quiere o no continuar desempeñándose en su área, no hemos mostrado interés en escucharle y/o los hemos presionado o manipulado para que continúe en su área, aunque ya no parezca disfrutarlo
  4. La comunicación con nuestro hijo se relaciona mayormente con el área en la que destaca
  5. No hemos permitido un balance suficiente en la vida de nuestro hijo para que viva las experiencias propias de su etapa de niñez y/o adolescencia
  6. La cantidad de tiempo que nuestro hijo pasa con su coach/agente/mentor/profesor es mayor que el que pasa con nosotros
  7. El vínculo de confianza que nuestro hijo tiene con su coach/agente/mentor/profesor es más profundo y sólido que el que tiene con nosotros
  8. En caso de tener un hijo famoso, nos presentamos socialmente como padres de “X”
  9. En caso de tener un hijo que genera ingresos a partir de sus talentos, hemos impuesto sobre nuestro hijo un rol de proveedor para nuestra familia
Descarga el libro ¿Cómo formar hijos emocionalmente sanos?, una herramienta de gran ayuda en la crianza.

Si notas que has caído en alguno de los comportamientos anteriores, sería importante que replantearas tus prioridades y…

  1. Te enfocaras más en intereses personales
  2. De ser necesario, inicia un proceso de terapia individual para hacerte responsable de tus propias necesidades insatisfechas
  3. Deja de ver a tu hijo como un medio para satisfacer tus expectativas
  4. Aprecia a tu hijo como un individuo en constante proceso de exploración y desarrollo con todo el derecho de descubrir y elegir qué quiere hacer y quién quiere ser

No caigamos en el error del granjero, que por ambición mató al ganso que ponía los huevos de oro, y aprendamos a amar sanamente a nuestro hijo por quien realmente es, y no solo por lo que hace.

Notas relacionadas