De un tiempo para acá, parece que la cigüeña trae a los niños con chip integrado. Hoy por hoy es común escuchar a papás decir frases como: “Mi hijo le sabe mover muy bien al iPad”. O: “Mi niña encuentra lo que sea en internet en unos cuantos segundos”.

Estarás de acuerdo conmigo en que ahora todo es muy distinto a cuando nosotros estábamos pequeños. La agilidad con la que manejan la tecnología los niños de hoy muchas veces supera la de los papás, y eso se explica fácilmente, pues papá y mamá aprendieron de una manera muy distinta a como se aprende actualmente, apoyándose en novedosas herramientas y material didáctico.

Varios investigadores coinciden en que el aprendizaje se da de mejor manera cuando resulta significativo, es decir, cuando se relaciona lo que se ha de aprender con lo que los niños conocen y viven cotidianamente. Si los niños de ahora se encuentran sumergidos en la tecnología, la educación ha de encaminar sus nuevas estrategias hacia la creación de material didáctico, plataformas y aplicaciones que ayuden a comprender los conceptos que antes se mostraban escritos con gis en el pizarrón. 

Para la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y Diversificación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus cifras en inglés), el acelerado progreso de las nuevas tecnologías de información y comunicación (conocidas como TICS) seguirán ejerciendo una fuerte influencia en la transmisión, adquisición y construcción de los conocimientos, algo que resulta bastante favorable, pues traen consigo muchos beneficios importantes, como los siguientes:

  1. Promueven el aprendizaje significativo de manera activa y flexible
  2. Ofrecen una gran diversidad de recursos de apoyo a la enseñanza, entre los que destacan: material didáctico, entornos virtuales, internet, foros, chat, videoconferencias, plataformas educativas, entre otros 
  3. La información se puede consultar a cualquier hora y es de fácil acceso
  4. El alumno es el “protagonista de la clase”, ya que es autónomo y trabaja en colaboración con sus pares 
  5. Promueven la comunicación con las familias, a través de la plataforma de la escuela 
  6. Se comparte el material, recursos y experiencias 
  7. Motivan al estudiante a resolver problemas 
  8. Fomenta el trabajo en equipo

Sobre la autora
Merab Govea
Psicóloga egresada de la UNAM. Desde hace ocho años trabaja con niños que tienen TDAH, hiperactividad y Síndrome de Asperger. Actualmente forma parte de un proyecto que permitirá detectar qué técnicas de enseñanza mejoran el desempeño escolar de niños y jóvenes. Actualmente, forma parte del equipo editorial de Psicología para Niños, además de dar clases particulares de Matemáticas.

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