Patricia de la Fuente

La edad preescolar es fundamental para inculcar una serie de valores tanto nacionales como universales. Durante esta etapa es muy importante incluirlos como parte de la vida y el entorno de los pequeños, ya que así los integrarán a su personalidad de una manera más natural.




Cuando los valores se convierten en cimientos o pilares educativos se tendrán resultados positivos a futuro, pues estos determinan el curso de la vida de cualquier ser humano y darán como resultado:

  • Adultos responsables y comprometidos
  • Ciudadanos leales, honestos y solidarios

Tomando en cuenta que los niños aprenden por imitación, es más fácil entender que son los padres y los maestros los principales responsables de inculcar valores a los pequeños. Sin embargo, estos deben ser adoptados por convicción y no por imposición. De lo contrario se tendrán niños obedientes en un corto plazo, mas no adultos capaces de convivir y desarrollarse en un marco de valores que los beneficien de forma personal y que puedan aportar de manera positiva en la sociedad.

Este aspecto es importante para no caer en la delgada línea entre condicionar acciones que los padres consideran buenas, de forma que se obtiene una respuesta inmediata y a corto plazo sin repercusiones en la vida futura de un niño.

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Para lograr esto es importante que durante el proceso educativo, papás y maestros pongan en práctica la empatía, el ejemplo y la sana libertad. Ésta es la clave para transmitir los valores en los niños y que estos se incorporen a su vida, de forma que se conviertan en adultos íntegros.

La edad preescolar es una etapa importante porque en ella se concretan las habilidades sociales; es por ello que los padres deben estar convencidos de que el centro escolar donde están sus hijos es el ideal para su desarrollo.

Amistad, honestidad, empatía/compasión, autosuficiencia, valor, lealtad, amor y compromiso con la familia, respeto, sensibilidad, amabilidad y justicia, entre otros, son valores que se aprenden día con día en el seno de la familia, así como en la escuela, ya que ambos son su entorno cotidiano, por lo que es muy importante el establecimiento de estos valores de manera permanente y continua.

 


Sobre la autora
Especialista en Desarrollo Infantil con más de 40 años de experiencia, directora general y fundadora de SEDI, Servicios Educativos para el Desarrollo Infantil.

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