Hay quienes, al escuchar la palabra “matemáticas”, empiezan a temblar. Por alguna razón, para mucha gente esta materia resulta demasiado difícil, aburrida, complicada… algunos, incluso, están convencidos de que es imposible de entender.




¿Te reconoces entre las personas que alguna vez han hecho comentarios como “no soy bueno para eso”, “soy un bruto en esa clase”, “no puedo con ellas”? De ser así, tal vez hayas llegado a preguntarte dónde habría que formarse para añadir habilidades matemáticas a tu intelecto.

Es cierto, hay personas para las que esta materia resulta un poco más fácil en comparación con otras a las que les cuesta un poco más de trabajo, pero hay algo indudable que aplica a todos por igual: si comprendemos las bases e intentamos aprender matemáticas desde el 2+2=4, lo que viene después fluye mucho mejor.

Un estudio reciente, publicado en la revista Child Development, dejó ver interesantes resultados tras evaluar la capacidad para aprender matemáticas de 1,362 niños de primer grado. Entre otras cosas, los investigadores encontraron que la mayoría de los niños con puntajes altos siguieron obteniendo buenas calificaciones con el paso del tiempo. Por otro lado, algunos de los niños con bajo puntaje bajo mejoraron notablemente, mientras que otros empeoraron al cumplir 15 años. ¿Cuál es la diferencia entre los niños que logran mejorar sus calificaciones y los que las empeoran? De acuerdo con los especialistas que realizaron esta investigación, un factor decisivo en ello es la crianza.

Por lo anterior, si tus hijos están enfrentando problemas con las matemáticas, toma en cuenta estas cinco recomendaciones para ayudarles a ver esta materia menos tortuosa.

  1. ¡Actitud! ¡Ac-ti-tud!
    La actitud de papá y mamá ante cualquier cosa moldea la actitud de sus hijos, y el caso de las matemáticas no es la excepción. Cuando tu pequeño se exprese de las matemáticas con adjetivos negativos como: aburridas, difíciles e inútiles, muéstrales cómo se utilizan en el día a día para que pueda verlas de otra manera.
    A los niños les interesa aprender, descubrir y explorar el mundo. Enséñales lo importante que es saber matemáticas y haz de su entusiasmo una fuerza para aprender.
  1. Motívalo
    Los investigadores Tyler Watts, Amy Claessens y Kathryn Duckworth, señalan: “Aunque las habilidades matemáticas tempranas son fundamentales para la obtención de las posteriores, la influencia de otros factores, entre ellos la motivación y el contexto escolar, no debe pasarse por alto”. Conclusión: los comentarios y ayuda de los papás marcaran la diferencia entre mejorar o empeorar.
  1. Ayúdalo a que les encuentre el gusto
    Entre más pequeñitos se pongan en contacto con las matemáticas y les encuentren el lado amable, mejor desempeño tendrán cuando lleguen a la secundaria. Independientemente del talento que demuestren, talleres divertidos e interactivos siempre suman, así que busca algunas opciones de cursos o talleres para que se familiarice con esta materia de manera divertida y creativa. 
  1. No dejes que se atore
    Aunque sus notas no sean bajas, si ves que a tu hijo le cuesta trabajo un tema en específico, ayúdalo. Una pequeña duda crece y crece hasta que se vuelve todo un problemón, así que ponle un alto. Si puedes ayudar a tu hijo a entender el tema, estudien juntos; de lo contrario, pide ayuda. 
  1. S.O.S
    Si estos tips llegan tarde, y tu pequeño necesita ayuda SOS, busca a una maestra que le explique desde el principio. Es muy importante remontarse a las bases. Nunca es tarde para empezar a entender las matemáticas.

Créelo: las matemáticas pueden ser fáciles y divertidas. Fomentar en tus hijos la idea de que pueden con ellas los llenará de poder y seguridad frente al 5x+10y= 100. ¡Haz que tu hijo se vea así mismo como una persona hecha para las matemáticas!

Sobre la autora
Merab Govea

Psicóloga egresada de la UNAM. Desde hace ocho años trabaja con niños que tienen TDAH, hiperactividad y Síndrome de Asperger. Actualmente forma parte de un proyecto que permitirá detectar qué técnicas de enseñanza mejoran el desempeño escolar de niños y jóvenes. Actualmente, forma parte del equipo editorial de Psicología para Niños, además de dar clases particulares de Matemáticas. 

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