Una sala de psicomotricidad es un espacio creado a la disposición de los niños, en el que pueden rodar, girar, caminar, equilibrarse, construir, destruir, gritar, reír… lo interesante de que los niños puedan hacer todo esto es que se trata de acciones que, no solo les producen placer, sino que van dirigidas al desarrollo de su esquema corporal y a la construcción de su propia identidad.




Por si fuera poco, el movimiento y la expresión corporal son también un medio que permite el desarrollo personal en dos aspectos: el intelectual y el afectivo, pues con ellos se ponen en práctica varias funciones cognitivas, como la atención, la memoria y la concentración, así como la expresión de emociones, el desarrollo del autoestima y la posibilidad de vencer nuestros temores.

Bernard Aucouturier, psicomotrista francés, propone que la práctica psicomotriz se realice en un ambiente placentero, en el que el infante se sienta bien y experimente el placer de ser uno mismo. “La expresividad Motriz es la manera que cada niño tiene de manifestar el placer de ser él mismo, de construirse de una manera autónoma y de manifestar el placer de descubrir y de conocer el mundo que le rodea”, afirma. 

Por otro lado, para desarrollar la inteligencia del niño es importante estimular el desarrollo motor. Jean Piaget, psicólogo infantil, afirma que la inteligencia del niño de 0 a 2 años aparece íntimamente ligada con lo motriz, en una inteligencia que le denomina “sensoriomotriz”, basada en los movimientos y en los estímulos sensoriales que recibe el niño. La vivencia del movimiento y la relación con el medio que lo rodea constituye la base de los aprendizajes escolares, especialmente los de la lectura, la escritura y el cálculo. Tal como afirma Piaget, el movimiento es la base de la inteligencia. A partir de la acción motriz el niño llega a la operación mental.

Sala de psicomotricidad.

Sala de psicomotricidad.

¿Qué es la psicomotricidad y por qué es útil?
La psicomotricidad se refiere a la relación que existe entre el cuerpo y la psiquis y cómo a través del gesto, el cuerpo, el movimiento, el juego y la acción, el niño pone de manifiesto su expresividad, su historia y sus deseos inconscientes.

La psicomotricidad le permite al niño un proceso de maduración; primero vivirá el placer a través de su expresividad motriz, para luego pasar al placer de pensar, crear y transformar con diversos materiales, logrando así distanciar la emoción y la acción del movimiento para centrarse en la acción del pensamiento. 

Beneficios de la práctica psicomotriz

  • La psicomotricidad ofrece un lugar de privilegio, donde el niño puede descargar su impulsividad sin culpas. Esta descarga será determinante para su equilibrio afectivo
  • Permite el dominio y conciencia de su propio cuerpo
  • El niño puede vivenciar y conocer su propio cuerpo y puede ir elaborando su totalidad corporal como una síntesis entre la imagen y el esquema corporal
  • Le permite afirmar su lateralidad, control postural, equilibrio, coordinación, ubicación en tiempo y espacio
  • La percepción y discriminación de las cualidades de los objetos y sus distintas utilizaciones
  • Reafirma su autoconcepto y autoestima, al sentirse más seguro emocionalmente, como consecuencia de conocer sus propios límites y capacidades
  • Se integra a nivel social con sus compañeros
  • Desarrolla capacidades necesarias para los aprendizajes escolares básicos

Con información de: www.cosasdelainfancia.com

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