La mayoría de las mamás podrían asegurar que al dirigirse a sus hijos, lo hacen sin hacer diferencia entre si son niños o niñas. Sin embargo, esto no siempre es así. De acuerdo con un estudio realizado con niños y niñas de cuatro años, publicado en The British Journal of Developmental, las mamás suelen utilizar expresiones más emocionales con sus hijas que con sus hijos.




Para Ana Aznar y Harriet Tenenbaum, autores del artículo, esta tendencia tiene que ver con un tema de roles: así como se le enseña a un niño a jugar con balones y cochecitos, y a una niña a jugar con muñecas y cocinitas, las mamás enseñan a los hijos qué sí y qué no está permitido sentir al referirse a ellos con palabras cariñosas.  

Los hijos aprenden el rol de papá y de mamá a través del ejemplo que tienen en casa, y si mamá es la cariñosa, las niñas aprenderán que es propio del sexo femenino ser amorosa también. Si, por el contrario, papá es serio y poco expresivo, los hijos varones copiaran igualmente el modelo. 

El problema que encontraron estos investigadores es que, en comparación con las niñas, estas actitudes limitan el desarrollo de la inteligencia emocional de los varones. Poder entender las propias emociones también nos permite entender las emociones de los demás. Por consecuencia, en el caso de los niños, esto los hace más propensos al éxito escolar y social. 

Aunado a lo anterior, el estudio de Aznar y Tenenbaum demostró que las niñas se sienten más cómodas al expresar sus sentimientos conforme son mayores, pues en niños y niñas de cuatro años no hay diferencia. Esto les hace pensar que es la cultura y la familia (papá, mamá) quienes enseñan al niño qué sí y qué no hacer, pensar y sentir. Los investigadores sugieren que los padres deben intentar expresarse adecuadamente hacia sus hijos de ambos sexos para romper con los estereotipos que tenemos en la sociedad. 

Tú cómo papá ¿qué palabras cariñosas utilizas para referirte hacia tus hijos e hijas? ¿Haces alguna diferencia? Compártenos las palabras cariñosas que utilizas con ellos.

 

Sobre la autora
Merab Govea

Psicóloga egresada de la UNAM. Desde hace ocho años trabaja con niños que tienen TDAH, hiperactividad y Síndrome de Asperger. Actualmente forma parte de un proyecto que permitirá detectar qué técnicas de enseñanza mejoran el desempeño escolar de niños y jóvenes. Actualmente, forma parte del equipo editorial de Psicología para Niños, además de dar clases particulares de Matemáticas.

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