Ojalá todos los papás entendiéramos la importancia de no forzar a nuestros niños a ser algo que no son o no les interesa ser, sino alentarlos y darles todas las herramientas posibles para que se conviertan en aquello para lo que se sienten atraídos; en eso que los hace soñar.




Estas son nueve importantes recomendaciones para ayudar a que nuestros hijos crezcan seguros de sí mismos y con madera de líderes: 

  1. Busca mentores a los que podría pedir ayuda
    Lleva a tus hijos a conocer personas que conozcas y puedan servir como orientadores o dar respuesta a dudas que tu hijo tal vez prefiera no plantearles a mamá o papá. Deja que entren otros adultos de referencia en sus vidas. Éste es un acto de desprendimiento y generosidad que se nos exige a los padres en la adolescencia.
  1. Desarrolla una disposición al crecimiento
    Elógialos por los esfuerzos, la concentración, la acción o las estrategias. En lugar de elogiar su aspecto o su inteligencia, es mejor felicitarles por variables que controlan, como su trabajo, su buena estrategia o sus palabras honestas. Esta estrategia ayuda a desarrollar una actitud dispuesta a tomar riesgos y minimiza el peligro de que abandonen o que tengan miedo a fracasar. Ten en cuenta que la actitud es mucho más importante que la aptitud.
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  1. Identifica sus dones y anima a que los ponga en servicio a los demás
    Una buena idea sería proponerles a tus hijos elaborar una lista de actividades que podrían disfrutar haciendo durante el verano, y fuera útil para alguien más. Te sorprenderá lo que tus hijos pueden llegar a disfrutar esta actividad.
  1. Expande su pensamiento crítico
    Es importante encontrar nuevos temas o asuntos que les interesen, así como distintas formas de responder las preguntas que surgen. Debatir sobre cómo resolver conflictos, por ejemplo, les ayuda a aprender que los líderes se ganan su influencia resolviendo problemas y sirviendo a las personas.
  1. Involucrarlos en reuniones sociales
    Animarlos a tomar el rol de anfitriones de una fiesta les ayuda a ponerse al servicio de los demás y mejorar sus habilidades comunicativas.
  1. Enseñarles la realidad del dinero
    Según su edad, puede ser una buena idea involucrarlos al momento de hacer algunos pagos domésticos, ya que esto los hace conscientes del dinero que hay en casa y de cuánto se gasta.
  1. Fomentar en ellos que reciban los retos con los brazos abiertos
    La verdadera madera de líder surge cuando se anima a los chicos a hacer algo complicado y no se retiran por miedo al fracaso. Los niños se desarrollan y crecen ante la oportunidad de hacer cosas que sienten que son importantes y significativas, pero que son desafíos y son difíciles, sin respuestas fáciles.
  1. Ayudarlos a desarrollar su visión del mundo
    Es buena idea hablar con ellos sobre las películas que ven o libros que leen para fomentar su pensamiento crítico y ayudar a que se formen su propia visión del mundo.
  1. Enseñarles que la vida es contribuir, añadir valor
    Nuestra cultura nos condiciona a ser consumidores, no contribuyentes. Fomentemos en nuestros hijos que se involucren en una causa que sea importante para ellos, así podemos potenciar su liderazgo y su ambición.

Algo fundamental para ser buenos padres es tomar conciencia de nuestras acciones y comportamientos. Somos los primeros modelos (y los más importantes) para nuestros hijos: todo lo que digas y hagas impacta en su autoconcepto y su visión del mundo.

Por eso es conveniente que explores tus acciones y las revises para asegurarte de que estás ayudando a tus hijos a vivir y pensar lo más plenamente posible y que están en camino de alcanzar su más alto potencial.

Con información de: www.forbes.com

 

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