De acuerdo con la Asociación Americana de Trastornos del Aprendizaje, 2.4 millones de estudiantes son diagnosticados con problemas de aprendizaje, y cerca del 41% recibe educación especializada. Existen varios trastornos de aprendizaje distintos, como la discalculia (que afecta la capacidad de realizar cálculos), digrafía (que dificulta la escritura), dislexia (que provoca problemas en la lectura) y algunas fallas en el procesamiento del habla (que afecta la capacidad de comprensión).

Para saber si un niño tiene algún trastorno del aprendizaje es necesario recabar mucha información, tanto en casa como en la escuela, e identificar algunas variables. Algunos síntomas comunes son:

  • Dificultad para seguir instrucciones
  • Problemas para habituarse a una rutina
  • Dificultades para realizar su tarea
  • Fallas en la asociación de las letras con su sonido
  • Problemas para aprenderse los números, el abecedario, los días de la semana, etcétera.

También es común que eviten a toda costa afrontar el tipo de tareas que más trabajo les cuesta.

¿Qué hacer si tu hijo tiene un problema de aprendizaje?
Antes que nada, es importante dejar en claro que no hay manera de erradicar estos trastornos; es decir, no tienen cura y no existen remedios mágicos contra ellos. Lo que sí se puede hacer es brindarles a los niños algunas estrategias para adaptarse a sus circunstancias y cumplir con las demandas cotidianas sin sentirse limitados para alcanzar sus metas.

Algunas escuelas ofrecen tiempo extra con un tutor especializado, quien ayuda a los niños a organizarse y les da algunas estrategias para compensar las fallas.

Si sospechas que tu hijo puede tener algún trastorno, acude con un psicólogo infantil o un neuropsicólogo para que le aplique algunas pruebas y emita un diagnóstico formal. En caso de que, efectivamente, sufra algún trastorno del aprendizaje, este mismo especialista sería la persona indicada para idear un programa de tratamiento que ayude a tu hijo a desarrollar algunas habilidades y fortalezas para contrarrestar los efectos del trastorno.

Fuente: www.psychologytoday.com

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