Muchas mamás que trabajan fuera de casa se sienten culpables de hacerlo, al pensar en todo ese tiempo en el que no tienen más opción que alejarse de sus hijos. Sin embargo, no todas son malas noticias para estas mamás que hacen un doble o triple esfuerzo para salir a trabajar sin dejar de estar ahí cuando sus hijos la necesiten.




De acuerdo con una investigación realizada en la Escuela de Negocios de Harvard, en la que se analizó información de más de veinte países, las hijas de madres que trabajan:

  • Tienen más probabilidades de ser empleadas en una empresa
  • 33% ocupan puestos de supervisión y ganan más dinero que las hijas de las mujeres que no trabajan fuera del hogar
  • Presentan 4.5% más de probabilidad de ser empleadas por sí mismas
  • Completan más años de educación

Ese mismo estudio señala que los esposos de mujeres que trabajan tienden más a contribuir en las tareas del hogar y pasan más tiempo al cuidado de sus familias.

En 2010, un meta-análisis de 69 estudios de más de 50 años encontró que, en general, los niños cuyas madres trabajaban cuando eran jóvenes:

  • Son de alto rendimiento en la escuela
  • Sienten menos depresión y ansiedad

Entre otras cosas, una mamá que trabajar les transmite a sus hijos el mensaje de que es autosuficiente y les enseña a ser responsables y trabajadores, además de motivarlos a estudiar.

Con información de: hbswk.hbs.edu

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