Valeria Rincón Rivero

Conforme los niños crecen van también aumentando sus ganas de explorar el mundo. Ya no se trata solo de querer ver a qué saben las crayolas o de salir solo al jardín, sino de querer entrar al mundo de los mayores. Actualmente, una de las ventanas más llamativas que encuentran para asomarse a ese mundo, es internet.

Muchos padres no nos sentimos del todo preparados para permitir la incursión de nuestros pequeños al mundo digital. No tenemos claro a qué edad deberían comenzar a navegar.

Pero, si algo está más que claro, es que la infancia que viven nuestros hijos nunca será igual a la que nosotros vivimos, así como los tiempos de nuestra niñez tampoco fueron los mismos que los de nuestros padres. Y, ojo: esto no significa que una época sea mejor que la otra… es simplemente el tiempo que a unos y a otros nos tocó vivir. Por eso, más que lamentarnos por el mundo en el que están creciendo nuestros hijos (el mundo al que nosotros decidimos traerlos, conviene recordar), sería mejor adaptarnos a él y aprovechar las oportunidades que ofrece.

En segundo lugar, hay que recordar que los niños son seres ávidos de conocimiento, con infinitas ganas de explorar el mundo y que muchas veces ellos no saben los peligros que existen, simplemente su naturaleza aventurera los lleva a querer conocer el mundo que los rodea.

Navegar en internet
Hay, básicamente, dos formas de afrontar este tema: una es, simplemente, negarle a nuestro hijo la entrada a internet, hasta que sea grande (aunque en realidad no tenemos claro cuándo exactamente llega este momento). Sin embargo, tomar esta postura nos aleja del objetivo, que es crear lazos de confianza, pues la realidad es que, muy probablemente, el niño encontrará la forma de entrar a internet. Además, al sentir que se trata de algo prohibido, jamás nos contará que lo ha hecho, y menos se atreverá a decirnos qué ha encontrado, pues sabrá que eso nos hará enojar.

Si lo que realmente queremos es enseñar a nuestro hijo a que use esta herramienta de forma responsable y segura, lo que debemos hacer es acompañarlo en este descubrimiento. Es como cuando aprendió a caminar… claro que al principio nos daba miedo que se cayera, sin embargo, no por eso se lo prohibimos, sino todo lo contrario: lo animamos y estuvimos junto a él en cada paso que daba, hasta que comprobamos que pudo hacerlo por sí solo. Lo mismo ocurre en esta nueva etapa. Como papás, debemos aconsejar a nuestros hijos e invitarlos a visitar las cosas increíbles que hay en la red, y así como cuando era pequeño le decíamos por qué debía fijarse en la luz del semáforo para cruzar la calle, así también debemos hablarle de los riesgos de navegar en internet.

Redes Sociales
Aunque la edad mínima para abrir una cuenta en la mayoría de las redes sociales es de 14 años, hay niños que empiezan a sentir curiosidad por abrir la suya desde los 8 o 9 años, si no es que antes. Es normal que como padres nos dé miedo pensar en los riesgos a los que estarán expuestos nuestros hijos si abren una cuenta de Facebook, por ejemplo, pero ¿qué pasaría si la abren sin nuestro conocimiento? ¿No sería mejor hacerlo juntos, de la mejor manera posible, y transmitirles el mensaje de que pueden confiar en sus papás?

Lo que hacen algunos padres, y me parece un buen ejemplo a seguir, es abrir un perfil al que ambos puedan tener acceso, con el que el niño pueda sentirse parte de esta red pero cediendo el control a sus papás. Así, conforme en niño vaya adquiriendo madurez en el tema se le podrán ir delegando poco a poco algunas libertades de uso con la cuenta.

También es importante establecer reglas y horarios, mostrarle cómo se puede configurar el perfil para que sea lo más privado posible, hablar con ellos sobre por qué no debemos compartir información privada ni ubicación, así como agregar solo a personas de confianza que ambos aprueben.

Tomen en cuenta que para los niños siempre es emocionante poder descubrir un poco más del mundo, así que qué mejor que acompañarlos en ese proceso y enseñarles al mismo tiempo cómo deben actuar en el universo digital para no meterse en problemas. Por lo mismo, es muy importante que estemos bien informados sobre los peligros que hay en la red para que podamos tomar las medidas de seguridad necesarias. Actualmente existen muchas alternativas de control parental, como las que da este artículo artículo.

Finalmente, me gustaría decir que internet es algo increíble, no solo para los adultos sino para los niños, además de ser una gran herramienta para el conocimiento, y qué mejor que lo descubran de forma segura y divertida, tomados de nuestra mano. Te comparto este video interactivo en el que se invita a los niños a usar internet para investigar y descubrir cosas maravillosas.

Sobre la autora
Creadora del blog ¡Ay mamá! Voy a ser mamá, pertenece, además a Madresfera y a la Red de Mamás Blogueras Unidas por el Mundo. Es estudiante de Comunicación y Publicidad en la UIA, y es una apasionada y orgullosa madre de dos pequeñas.

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