Empecemos respondiendo con franqueza la siguiente pregunta: hoy en día, ¿podemos hablar abiertamente sobre sexualidad con nuestra pareja? ¿Con nuestros padres? Y sobre todo: ¿con nuestros hijos? Habrá quien diga que sí, y de verdad lo haga pero ¿qué ocurre con los demás? Si tomáramos un universo de… digamos 100 personas, ¿cuántas de ellas podrían hablar de sexualidad abiertamente con sus hijos y cuántas no?

La realidad es que, para muchos, hablar sobre sexo sigue siendo un tabú; un tema sobre el que da pena hablar. Y aunque nuestra relación con la sexualidad ha evolucionado en muchos aspectos –a diferencia de lo que ocurría hace unos años, hoy podemos ver escenas e imágenes sexuales más explícitas en la televisión, el cine y la publicidad–, el tema, en casa, sigue causando cierto resquemor.  

Entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México encabeza la lista de mayor índice de embarazos, con 64 por cada 1,000 adolescentes. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ubica a México en los primeros lugares de embarazos adolescentes –de 15 a 19 años de edad– cuando se compara con las naciones de igual nivel de desarrollo, por arriba de los ocurridos en Chile, Costa Rica, Uruguay y Perú.

Una posible respuesta es que, aun cuando cada vez se difunde más información, se imparten más cursos y talleres, sigue habiendo una resistencia a cambiar la manera de manejar el tema en casa. Seguimos siendo muy reservados y conservadores en el hogar.

De ahí que resulte tan importante hacernos las siguientes preguntas como las siguientes: como papá, ¿eres capaz de hablar con tus hijos sobre sexualidad? ¿Sabes en qué momento y de qué manera hacerlo? ¿Cómo te preparaste o piensas prepararte para ello? Si ya pasaste por esta situación, ¿qué recomendarías a otros papás que apenas van a enfrentarla?  

Finalmente, les dejamos algunas sugerencias que podrían ser de mucha utilidad para ustedes:

  1. Infórmate con tiempo para poder tratar el tema adecuadamente llegado el momento
  2. Cuando toques el tema llama a los genitales por su nombre y con toda naturalidad, como haces con cualquier otra parte del cuerpo
  3. Antes de responder cualquier duda que tenga tu hijo, explora qué quiere saber exactamente, con preguntas como: “¿Y tú qué piensas?” “¿Por qué crees que sea así?”. Eso te ayudará a entender mejor sus necesidades y su nivel de información.
  4. Dale confianza para que se acerque a ti ante cualquier duda y no busque respuestas con personas que no sean las indicadas.
  5. Usa palabras sencillas y evita ser sarcástico, evadir el tema, ponerles apodos a los genitales, caer en nerviosismo (es muy importante transmitir seguridad) y mentir.
  6. No te espantes: es normal que los niños toquen sus partes íntimas y lo disfruten. Enséñale que no es malo pero debe hacerlo en privado y cuidando la higiene.
  7. Adecúa la información según su edad. Lo que necesita saber un niño de 5 años es distinto a lo que necesita saber uno de 10.
  8. No solo hay que hablarles sobre la etapa por la que están pasando sino por la que van a pasar en un futuro inmediato para que estén preparados.
  9. Puedes usar material didáctico con ilustraciones que complementen la información pero asegurarte de que vaya acorde con su edad y nivel de comprensión.

Sobre la autora
Merab Govea
Psicóloga egresada de la UNAM. Desde hace ocho años trabaja con niños que tienen TDAH, hiperactividad y Síndrome de Asperger. Actualmente forma parte de un proyecto que permitirá detectar qué técnicas de enseñanza mejoran el desempeño escolar de niños y jóvenes. Actualmente, forma parte del equipo editorial de Psicología para Niños

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