A Ricardo le gusta disfrazarse de futbolista y usa su traje hasta dormido. A su hermano Diego le gusta cantar, bailar y usar ropa colorida, imitando a sus cantantes favoritos. Lo que más le gusta a Sergio es correr y jugar a cualquier cosa con el traje de su superhéroe favorito. Esto es un ejemplo de las diferentes preferencias de los niños y el gusto que tienen por los disfraces.

Debajo de las plumas, los trajes y los juegos hay un fondo importante que puedes analizar para ayudar a los niños en su desarrollo. Además de ser una fuente de diversión, los juegos que involucran trajes divertidos muestran sus gustos y pueden enseñarle habilidades que van a aprovechar durante toda su vida. Esto fortalece su lenguaje, sus habilidades sociales y de resolución de problemas. También los invita a practicar actividades físicas saludables, como correr o saltar, y les ayuda a comprender la exploración de temas como la equidad, el bien y el mal.

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¿Por qué les gusta tanto disfrazarse?

  • Desde los 3 hasta los 6 años el mundo de los niños gira alrededor de la fantasía y la imaginación, este juego les permite hacer una mezcla con la realidad
  • Además de ser divertido, es una forma de expresar sus sentimientos
  • Les da la oportunidad de convertirse en la persona que más quieran
  • Al convertirse en un personaje de ficción o en un adulto al que admiran, asimilan el mundo desde otra perspectiva y les permite hacer cosas que probablemente no harían en otras circunstancias
  • Expresan problemas, gustos y obsesiones. El disfraz puede revelar intereses o preocupaciones

¿Qué aprenden los niños cuando se disfrazan?

  • Observan y entienden el mundo que los rodea
  • Al representar un personaje tienen que prestar toda su atención, algo importante para su aprendizaje
  • Fortalecen su desarrollo cognitivo y emocional
  • Es un juego saludable para su equilibrio emocional
  • Aprenden a equilibrar sus necesidades y el poder de control en sus relaciones
  • Liberan tensiones

¿A tu hijo no le gusta disfrazarse?
Aunque no es muy común, algunos niños no se sienten cómodos o seguros usando disfraces. Lo más importante es que no lo obligues a usarlos, con el tiempo se darán cuenta de que disfrazarse es un juego y no va a perder su identidad.

Las actividades y juegos que incluyen disfraces les permiten ser más valientes y sentirse más protegidos. Deja que exploren su imaginación al máximo.

Fuente: www.bbmundo.com

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