Una vez más, la inocencia de los niños nos hace pensar en cómo, con el paso de los años, hemos ido poniendo atención en cosas que tal vez no sean tan importantes, como es la apariencia física. Algunas de las preguntas con las que muchos nos quedamos, después de ver el video es: ¿en qué momento y por qué razón dejamos de sentirnos satisfechos con lo que somos? O bien, ¿será posible recuperar esa mirada inocente que tienen los niños, una vez que la perdimos? Y si no podemos recuperar la inocencia, ¿al menos podremos volver a concentrarnos en lo verdaderamente importante? ¿Ustedes qué opinan?

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