No es raro encontrarnos con hijos de padres divorciados o separados que hablen de una manera muy natural sobre el tema. Sin embargo, también hay niños que enfrentan muchos problemas relacionados con esta situación y que prefieran negar o evitar el tema, pues les genera una serie de sentimientos que no solo les resultan incómodos, sino difíciles de entender y de expresar.

Independientemente de cuáles hayan sido las condiciones en las que se llevó a cabo la separación, siempre se observarán cambios en la conducta del niño, ya que implica un cambio significativo en el sistema familiar, que conlleva consecuencias emocionales significativas, tanto para los papás como para los hijos.




En muchos casos los niños se ven más afectados por las discusiones, los conflictos, el enojo y las agresiones entre los padres que por la separación en sí.

Un aspecto fundamental para que esta situación sea menos difícil para los hijos, es convencerlos de que, aunque papá y mamá hayan decidido separarse, ambos seguirán estando ahí para lo que necesiten. Toma en cuenta estos 10 consejos para que todo sea más fácil.

1. Fomenta una buena relación entre tus hijos y tu ex pareja
A menos que haya un historial de malos tratos, problemas de adicciones o trastornos mentales graves, lo mejor es que hagas lo posible porque tus hijos lleven una buena relación con tu ex pareja. Recuérdales las fechas especiales, como el cumpleaños, el Día de la Madre o el Día del Padre y, si es preciso, ayúdales a elegir un regalo. Con el tiempo, valorarán mucho esa madurez en ti y tratarán de imitarla.

2. Procura ser flexible
Los niños sufren mucho cuando observan a los padres pelear por decidir quién estará con ellos en determinadas fechas, ya que, si por ellos fuera, estarían con ambos. El calendario de custodia es uno de los mayores puntos de conflicto entre parejas separadas. Siempre piensa en lo que sería mejor para ellos. Por ejemplo, si tu ex te pide que los niños pasen una fecha determinada con él porque van a estar de visita sus tíos y primos, piensa en lo que bien que ellos podrían pasarla, y no en tu propia soledad. Si tu ex no es igual de considerado contigo y con tus hijos… ni hablar, aún así, lo mejor que puedes hacer es poner el ejemplo y darles a ellos la oportunidad de disfrutar de ambas familias.

3. Trata a tu ex como te gustaría que te tratara a ti
Puede no ser fácil, ya que por lo general hay un historial de ofensas y resentimientos, pero cuando sientas ganas de vengarte o hacerle daño usando a los niños como arma, haz lo posible por controlarte y hacer otra cosa con tu frustración. Evita a toda costa que tus hijos sigan siendo testigos de actos violentos entre mamá y papá.

4. Que no sientan lástima por ti
Aunque te duela despedirte de ellos, evita las despedidas dramáticas y demasiado emotivas. Los niños pueden llegar a sentir mucha angustia si creen que sus padres sufren por su ausencia. Procura no decirles que los necesitas, que te sientes mal sin ellos. Simplemente deséales que la pasen bien y déjalos recibir el mismo cariño por parte de tu ex, así como lo reciben de ti. De ser posible, mantente en comunicación con ellos, pero no los atosigues, ni te entrometas demasiado como para impedir que la pasen bien.

5. No hables mal de tu ex frente a ellos
Nunca lo hagas, aunque creas que tienes motivos para ello. Tus hijos no tienen la culpa de sus problemas y merecen tener una buena relación con ambos padres por igual. Si les hablas mal de tu ex lo único que provocarás es confundirlos y hacer que se sientan culpables por amarlo o amarla.

6. Tus hijos no son mensajeros
Nunca uses a tus hijos para enviarle un mensaje a tu ex; no solo pueden cambiar el sentido de tus palabras, aun sin intención, sino sentirse muy mal si hay una mala reacción al comunicado. Si tienes algo que decirle, hazlo directamente.

7. Nunca los compares con tu ex pareja
Si tu hijo llega a hacer algo que te desagrada y tu manera de reaccionar es decirle: “¡Eres igual que tu padre (o tu madre)!” solo harás que se sienta culpable y dañarás su autoestima. Cuando sientas demasiada frustración será mejor que hable con un amigo o con un terapeuta, no con tus hijos.

8. Desapégate de sus acciones
Recuerda que si decidieron separarse, muy probablemente haya sido por diferencias de opinión respecto a algún tema o varios, y si no lograron ponerse de acuerdo mientras estaban juntos, ¿por qué podrían hacerlo ahora que están separados? Vive tu vida y deja a tu ex que viva la suya como desee. A menos que se trate de algo que implique algún riesgo para tus hijos, deja que se relacione con ellos a su manera. Desapégate de sus acciones y de su forma de ser, y ocúpate de desarrollarte como persona y como padre.

9. No les atribuyas tu felicidad
Una madre o un padre divorciado podrá darle una mejor vida a sus hijos si antes logra cubrir sus propias necesidades. No busques que sean el centro de tu vida, por pequeños que estén, notarán que son necesarios para ti y generarás en ellos sentimientos de culpa por no poder hacerte feliz. Desarrolla tus aficiones, establece una red social y busca apoyo emocional y psicológico si crees que es necesario. No olvides que antes de ser madre o padre, eres mujer u hombre.

10. Prepárate para tu próxima relación
Si tienes una nueva pareja, trata de separar tu vida amorosa de tu vida familiar hasta que sientas que la relación va en serio. Los niños pueden sufrir más después de una segunda separación. Muéstrales con tus acciones que ellos están por encima de cualquier otra persona. Si tu nueva pareja tiene hijos, da tú el paso de recordarles que su padre o su madre siempre los amará, y así evitarás que sientan celos.




Fuente: mamalatina.about.com

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