El año pasado, investigadores de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, llevaron a cabo un estudio con 10,000 niños, en el que un 80% consideró que era más importante su felicidad y éxito personal que el bienestar de los otros, así como el trabajo duro y los logros personales más importantes que la justicia.

Y aunque la investigación se llevó a cabo con niños norteamericanos, ¿podríamos decir que Latinoamérica vive una realidad distinta? ¿Acaso somos más empáticos y menos individualistas en estos países? Si, desde niños, nuestros hijos establecen como prioridad la búsqueda de satisfacción propia sobre la equidad, el bien común y la justicia, existe un riesgo importante de que eso derive en conductas dañinas no solo hacia el entorno sino hacia sí mismos, como el egoísmo y la deshonestidad.




Por eso es importante que, como papás, hagamos un esfuerzo extra para inculcar en nuestros hijos este tipo de valores y formar niños emocionalmente sanos, para lo cual te damos las siguientes recomendaciones para criar hijos sensibles y justos:

  1. Enséñale el valor de ayudar
    Son muchas las situaciones en que tu hijo puede ayudar o hacer algo por alguien más, y descubrir por cuenta propia lo gratificante que puede llegar a ser actuar por el beneficio de alguien más. Si, como padre, asumes el rol de guía para potenciar este aprendizaje, los resultados serán definitivamente más efectivos.
    Prueba lo siguiente:   
  • Crea el hábito de reflexionar con él sobre las muestras de solidaridad-egoísmo y justicia-injusticia que puedan identificar en películas o historias transmitidas por televisión (así sean noticias o programas de ficción).
  • Asegúrate de fomentar a toda hora el valor de la gratitud en casa, pero no como un acto mecánico, sino como un ejercicio de concientización y valoración cada vez que alguien haga algo por otro.
  1. Desarrolla su sensibilidad
    Hacerle ver a tu hijo que existen realidades distintas a la suya no solo le ayudará a ser más consciente y valorar lo que tiene, sino a ser más sensible con respecto a quienes hayan resultado más desfavorecidos física, familiar, social o económicamente, solo por poner algunos ejemplos.
    Prueba lo siguiente:
  • Invítalo a reflexionar y reconocer aquellas circunstancias o situaciones que lo hacen sentir vulnerable por alguna razón, y pídele que piense de qué manera alguien más podría ayudarlo a sentir mejor.
  • Llévalo a hacer lo mismo con algunos de sus familiares, amigos y conocidos, y pídele que reflexione sobre la manera en que él mismo podría contribuir al bienestar de esas personas.
  • Mueve a tu hijo del pensamiento a la acción. Una vez que haya entendido que todos somos vulnerables en un momento dado, y que se haya sensibilizado a la situación por la que otros pueden estar pasando, proponle buscar la manera de ayudar a alguno de esos amigos o familiares.
  1. Nada como poner el ejemplo
    Aceptar nuestros errores y debilidades, al igual que nuestros aciertos y fortalezas, así como demostrar una auténtica preocupación y empatía por los demás, es tal vez la mejor manera de criar hijos sensibles.   
    Prueba lo siguiente:
  • Busca la manera de participar con toda la familia en alguna actividad de ayuda a la comunidad. Realizar juntos este ejercicio hará de tus hijos personas sensibles, y fortalecerá enormemente su vocación de servicio.

Con información de: www.psyciencia.com

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