La revista Cognition publicó recientemente una nota sobre los resultados de un curioso estudio sobre las razones por las que un niño saca la lengua mientras realiza ciertas actividades que requieran de su concentración.

Los investigadores grabaron en video a niños de cuatro años de edad mientras realizaban una serie de actividades que involucraban diferentes niveles de motricidad, poniendo atención en la frecuencia con que sacaban la lengua durante los ejercicios.




Después de esta observación, los especialistas descubrieron lo siguiente: cuando más sacaron la lengua los niños fue mientras ejecutaban actividades que requerían más movimiento y no tanta precisión. De acuerdo con los investigadores, la explicación de esta conducta está en que los movimientos son componentes básicos del sistema de comunicación y refleja que existe una importante relación del lenguaje con la motricidad.

Por otro lado, observaron que era más frecuente que los niños sacaran la lengua por la comisura derecha de la boca, es decir, el lado controlado por el hemisferio izquierdo del cerebro, que es dominante en el lenguaje en personas diestras, como era el caso de todos los niños que participaron en el estudio.

Ahora bien, si sacar la lengua mientras realizamos actividades motrices es parte del lenguaje, ¿por qué los adultos no lo hacemos? Para obtener la respuesta, basta imaginar las reacciones de la gente a nuestro alrededor cada vez que lo hiciéramos al concentrarnos en nuestro trabajo. Así es: según los realizadores de este estudio, los adultos no sacamos la lengua en estos casos simplemente por las connotaciones culturales implícitas.

¿Cuál es la relevancia de esta investigación? Aunque parezca solo una nota curiosa, los hallazgos obtenidos aportan información importante al estudio del lenguaje.

Con información de: www.psyciencia.com

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